Último Round

El amor como respuesta

La soledad es la ecuación de la vida moderna. Con esta frase, el cantautor argentino Fito Páez desvela el espíritu de la existencia contemporánea.El ser humano no ha estado tan solo como ahora, hoy que el individuo intenta llenar sus vacíos emocionales por medio del consumo. Paradójicamente, jamás hemos consumido tanto: tantos artículos, tanta información, tantos alimentos… No debe extrañarnos que el número de padecimientos relacionados con la gula se haya disparado durante los últimos años. La diabetes es consecuencia de nuestra amargura emocional, por ejemplo.La vorágine de consumo incluye el uso de las redes sociales, instrumentos para sentirnos conectados con el otro. Su éxito está basado en nuestra necesidad de establecer relaciones afectivas. El problema es que estas relaciones tienen lazos bastante débiles; surgen en un mundo donde la enajenación es la piedra angular para el funcionamiento del Sistema.En la segunda mitad del Siglo XIX, el filósofo prusiano Karl Marx realizó esta advertencia al explicar que la introducción de la máquina en el proceso de producción, luego de la revolución industrial, provocaba la enajenación del obrero. Esta enajenación trasciende el proceso de producción y llega hasta las relaciones interpersonales.Al tocar este punto, el psicoanalista alemán Erich Fromm expone que “al mismo tiempo que todos tratan de estar tan cerca de los demás como sea posible, todos permanecen tremendamente solos, invadidos por el profundo sentimiento de inseguridad, de angustia y de culpa que surge siempre que es imposible superar el estado de separación del Hombre”. De nueva cuenta, el mejor ejemplo de ello es la utilización de las redes sociales. El uso de Facebook es directamente proporcional al grado de soledad del individuo.El sociólogo polaco Zygmunt Bauman bautizó a esta era como la modernidad líquida. Sostiene que la concepción actual del “amor” tiene esta cualidad, la de ser líquido. Por eso se escapa con facilidad de nuestras manos.No obstante, la respuesta al problema de la existencia humana no está en el uso de drogas, en la ostentación de poder, en la acumulación de riqueza material. Ni siquiera en los trances religiosos o en los encuentros sexuales. La respuesta al problema de la existencia humana está en el amor.Solo el amor nos salva.


Sergio Gómez/@sergomezv