Último Round

La Tuta es nuestro Pitbull

Servando Gómez es el Walter White mexicano ¿no? Ambos son profesores convertidos en narcotraficantes, al final de cuentas. Será que la problemática en Michoacán es una versión Región Cuatro de Breaking Bad. Algo así como Rompiendo Malo. Doblada al Español.No, no, no, esperen. Como el protagonista de la serie gringa no. La Tuta es como Pitbull. Sí, eso es. Ambos tienen video con medio mundo. No me sorprendería que el capo filtre su dueto con Shakira o con Jennifer López. De hecho, habrá que revisar cuadro por cuadro, escena por escena, si no aparece en la grabación que hay de la orgicogifiesta panista. Habrá que indagar si La Tuta no fue el responsable de poner las pelusas en las chiquifaldas de las mujeres que conbebieron en aquella tertulia con los blanquiazules. Con eso de que La Tuta está en todos los videos.Un día de estos nos enteraremos que La Tuta fue el que le dio las ligas a Bejarano, el que le movió el tronco a Édgar para que cayera al canal, el que abandonó a un perrito en plena carretera, el Gentleman de las Lomas y, en un descuido, el que hace gozar a la heredera de los Hilton en su famoso sextape One Night in Paris. Disponible en blue ray.En tiempos de YouTube, La Tuta es la serpiente, el árbol, la manzana, Eva y las ganas que le entraron a Adán de endosarnos el pecado original. Pero ni la Tuta ni Adán ni Eva ni la manzana ni el árbol ni la serpiente nos terminan de caer mal, verdaderamente mal. Eso de los videos está funcionando bastante bien pero para La Tuta.Cómo odiarlo si expuso la complicidad del Estado Mexicano con la Delincuencia Organizada; si hizo que renunciara el que se supone era el Gobernador de Michoacán. Cómo odiarlo, díganme, si lo vemos repartiendo herencias cual Robin Hood; si tiene discursos en los que pronuncia lo que siempre hemos pensado de los políticos.Por otro lado y según la óptica oficial, La Tuta representa la oportunidad del Gobierno Federal para frenar la caída que tiene la imagen de Enrique Peña Nieto después de las reformas. La captura del líder de los Caballeros Templarios es vista como un salvavidas para la administración de Peña Nieto.Pero se equivocan quienes piensan que el hecho de que Servando Gómez Martínez pise la cárcel representará gran cosa para la imagen presidencial. Ya ven qué pasó con la captura del Chapo: nada. No sirvió para darle popularidad al mexiquense ni para apaciguar la violencia.Efectivamente, La Tuta es como Pitbull. Si desaparecieran ambos, el mundo solo se perdería algunas decenas de videos. Y tan tan.


Sergio Gómez/@sergomezv