Último Round

Proletarias y papisas

Para las hermanas que nunca tuve


Los hombres estaban matándose entre sí. La Patria así lo exigía. Por La Patria, me refiero al gobierno en turno.

Total, el gobierno en turno buscaba ganar territorio o, en su defecto, no ceder el que ya se había agandallado. Esto ha sucedido desde que se inventó la propiedad privada o, mejor dicho, desde que el Hombre dejó de ser Hombre.

Lo que les cuento, en específico, pasó en el siglo XX de esta era. Esta era a la que alguien nos dijo que llamáramos nuestra.Los planes de ampliación de una nación, como siempre, pusieron de mal humor a algunos de sus vecinos.

Se armó la rebambaramba, la gran matazón que en la tira de materias escolar aparece como Historia.

Con tanto hombre defendiendo los intereses de otros hombres más poderosos, las fábricas se quedaron sin obreros, es decir, sin hombres que trabajaran para otros hombres. Para otros hombres más poderosos.Había guerra; alguien debía aceitar la máquina de rifles y echarle un ojo a la producción en serie –y en serio- de las balas.

¿Quién? ¿Quién iba a sustituir a los obreros?¿Los animales? No, no tenían suficiente cerebro. ¿Los niños? No, con los niños había que aguardar a que crecieran, siempre son más útiles a futuro.

¿Y si utilizaban mujeres?.. ¡Obreras! Sí, suena bien, obreras.

No se diga más, pensaron los dueños de la compañía de bombas SA de CV, las mujeres harán lo que ya no pueden hacer los soldados mientras mueren o matan. ¿Cómo le hacemos? Preguntaron.

Se les ocurrió hablar de la igualdad de género, de los derechos de la mujer, del empoderamiento femenino… Las mujeres tienen derecho al trabajo, cómo no. Y de pasada, dijeron, las dejamos que voten, es decir, permitimos que elijan quién demonios las va engañar cada que haya elecciones con la promesa de un mejor país.

Muajaja.Ahora, para ser más justos, había que hablar no solo de los proletarios sino también de las proletarias del mundo. Uníos, fue la consigna para tener una fecha en la que recordarían lo mucho que han sido explotadas.

Ahora, ya no solo por el marido sino también por el patrón.

El Día de la Mujer, al cabo de varias opciones, quedó marcado en el octavo día del tercer mes del calendario.Y ya que andamos de contestatarios y en estas fechas, pregunto: católicas del mundo ¿cuándo podremos ver que el humo blanco anuncie habemus papisa?


Sergio Gómez/@sergomezv