Último Round

Periodismo: escribir historias y la historia

La historia oficial es el compendio de la visión de los vencedores. Para ponerlo con un lugar común, está escrita por los que ganan. El pasado es un cuento en manos de un mal editor.En este punto, cabe mencionar que la verdadera conquista solo estará consumada cuando los oprimidos asuman la visión de los opresores. Para eso sirve la historia, es el pelotón de avanzada en la batalla ideológica.La Conquista de México, por ejemplo, es el capítulo que narra la lucha armada pero además lo que vendría después del conflicto bélico: el adoctrinamiento.El idioma Español y la religión Católica, Apostólica y Romana son parte de la herencia de la imposición europea sobre los americanos, sobre aquellos indígenas que, antes, pudieron hacer lo mismo con los de su raza. La historia es el resumen de la lucha sinfín entre opresores y oprimidos.Medio Oriente constituye otro ejemplo de lo difícil que son las conquistas ideológicas aun en el nuevo milenio. Las fallidas invasiones a Afganistán e Irak son un fracaso para Estados Unidos. Estas derrotas poco tienen qué ver con su poderío bélico. Washington ha sido incapaz de convencer a los oprimidos que ellos son los salvadores.Desde la aparición de internet, la historia es algo que se cuenta cada minuto. Por eso, el periodismo tiente tanta importancia en las conquistas ideológicas.El 9 de abril de 2003 fue transmitido en vivo el derribamiento de una de las estatuas de Saddam Hussein. El montaje estaba muy lejos de la realidad. En la plaza apenas había 200 iraquíes festejando. La toma cerrada hacía que parecieran miles pero gran parte de la gente que ahí estaba eran periodistas y marinos.De acuerdo a una investigación de la organización periodística ProPublica entre las 11:00 am y las 8:00 pm de ese día CNN transmitió la escena cada 7.5 minutos. Fox News fue más reiterativa; cada 4.4 minutos. Pero en otro de los derribos de estatuas, se puede observar que una iraquí le tapa los ojos a su hijo. No quiere que el niño vea caer a su líder, al amado Saddam. Esa imagen resume de manera más fiable lo que pasó. Explica el fracaso de Estados Unidos.Traigo esto a colación porque Medio Oriente sigue en guerra. Es deber del periodista señalar, como parte de su aporte en la construcción de la historia, que la masacre que Israel está cometiendo en la Franja de Gaza nada tiene que ver con una cuestión religiosa. Eso es parte de la otra conquista, aquella en la que se justifica el genocidio gracias a voluntades divinas. Si es que se trata de un asunto religioso, seguramente la doctrina tiene nombre: Dinerismo o, mejor dicho, Capitalismo.


Sergio Gómez/@sergomezv