Último Round

La Pascua de la Humanidad

A media noche, Dios hirió de muerte a los primogénitos egipcios. No había casa donde no hubiera algún muerto, dicen las escrituras. Se trataba de la última maldición divina que caería sobre aquellos que se atrevieron a meterse con el pueblo elegido.

Antes, Dios llenó el Nilo de sangre, mandó ranas, mosquitos y otros insectos a azotar a los egipcios. Los infectó con la peste. Después, a Dios le pareció buena idea que a aquellas personas les brotaran úlceras y tumores.

Luego, el cielo les escupió granizo para después negarles la luz por completo. La idea es que dejaran libre a la gente de Moisés.Sucede que Yavé tenía un pacto con los israelitas y, para sellar esa alianza y culminar con la tragedia de Egipto, la mano mortífera del Dios de los Ejércitos desató los alaridos de todo el país: al amanecer, los primogénitos estaban muertos, habían sido asesinados.

Divinamente asesinados. Cada hogar tenía al menos un muerto al cual llorarle.Luego de la masacre, el Faraón dio su brazo a torcer. Así fue como quedaron libres los israelitas. La historia quedó registrada en un libro intitulado Éxodo.

El clímax de la narración consiste en el paso de Moisés y su gente por un mar dividido. El pueblo elegido encontró el camino a la libertad en un sendero flanqueado por las aguas del mar. Esa es la Pascua.Cientos de años después, otra historia sangrienta reinventaría la Pascua. Un personaje –con linaje real entre el pueblo elegido- resucita luego de ser brutalmente asesinado.

Pascua significa paso. El paso del pueblo de Israel: de la esclavitud a la libertad. El paso de Jesucristo: de la muerte a la vida.Si algo podemos aprender de estas narraciones violentas recopiladas en la Biblia es que las transiciones son una constante.

La sabiduría popular condensada en los refranes nos dice que No hay mal que dure cien años. Ni pendejo que lo aguante.

Ahora, precisamente, vivimos en el inicio de una era: la agonía de los sistemas económicos, religiosos, políticos… Los estudiosos aseguran que hemos sido testigos del fin de una época llamada Modernidad y del albor de otra aun desconocida.Es un hecho: esta es la Pascua de la Humanidad. Solo de nosotros depende sobre qué bases erigimos estas transformaciones.


Sergio Gómez


twitter: @Sergomezv