Último Round

Que Marx nos saque de la duda

El Sistema. Medio mundo habla del Sistema: que es culpa del Sistema, que así funciona el Sistema, que el Sistema ha fallado...A todo esto ¿qué sistema? ¿El sistema solar? ¿El sistema nervioso? ¿El sistema de posicionamiento global? ¿El sistema musical venezolano? ¿El sistema operativo Gnu?..Nos encanta hablar del Sistema pero ¿qué es eso? ¡Que alguien me explique, par favar!Don Karl Marx tiene la respuesta. De hecho, se petateó con parte de la respuesta en su nariz: sentado frente a su escritorio una tarde de marzo de 1883. Murió escribiendo su teoría.Lo que dicen que dice uno de los más grandes pensadores de nuestros tiempos es que la explotación –que es el modo en que producimos las cosas- constituye la base sobre la cual descansa toso el mentado Sistema; en específico, la estructura jurídico política, también conocida como Estado o en palabras menos mareadoras: el pinche gobierno. La base del gobierno es la explotación.Así va la cosa: el gobierno nació como un cómplice del Sistema, alguien tenía que poner orden cuando, una vez inventada la esclavitud, había quien se quejaba del azote. Ese sistema de esclavitud, al cabo de un tiempo y de unos cientos de años y revoluciones comerciales e industriales se convirtió en el sistema capitalista.Desde entonces, el Estado no ha hecho otra cosa sino, según Friederich Engels, un cuatachón de Marx: agrupar a los súbditos en ciertos territorios; administrar al ejército, a las policías y a las cárceles (esas en las que caen los súbditos desobedientes); recaudar impuestos (esos que dejan vacíos los bolsillos de los súbditos) y; mantener a la burocracia (esa que se burla de los súbditos luego de ganar las elecciones). En fin, el gobierno es el que le echa la mano a los opresores en este rollo de explotar obreros.Marx –con ayuda de Engels, por supuesto- explicó qué era el Sistema y cómo funcionaba semejante perversidad. Por eso, Marx era el hombre más odiado y más calumniado de su tiempo, según las palabras de Engels frente a la tumba de Marx en aquel marzo funesto.Sería mucho más fácil intentar desmentir esta manera de concebir el mundo si no conociéramos la situación del país, su contexto político y económico. Y si aun continúa dudando de Marx, estimado lector, responda la siguiente pregunta: ¿para quién trabaja el gobierno mexicano?


Sergio Gómez/@sergomezv