Último Round

La Gran Broma

El tatarabuelo del tatarabuelo de nuestro tatarabuelo, según cuentan, era un amasijo de barro inanimado. Si me preguntan hoy, diré que así debió quedarse; muerto entre los dedos de un Dios capaz de iniciar con un soplo la historia más absurda de la Vía Láctea, la historia de la humanidad.

Hasta ahora, no hemos hecho la gran cosa: algunas películas y libros, esos que luego echamos a perder al convertirlos en películas. Nos quedaba el teatro, la danza, la pintura pero un día vino alguien y dijo que unos rayones sobre un lienzo era arte y los demás lo creyeron.

El inicio de este acabose ocurrió al principio, cuando al tal Dios se le ocurrió poner a prueba al amasijo de barro y a la costilla del amasijo de barro. Qué disparate ese de sembrar el árbol del fruto prohibido cerca de las evas y de los adanes, en medio de una vida aburrida; sin libros ni películas ni nada con qué distraerse.

La escena más reciente del Apocalipsis tuvo lugar en un restorán, hace apenas unos años, cuando un grupo de amigos organizó una reunión y, por primera vez en miles de años, lo único que hizo cada uno de estos homo sapiens fue observar la pantalla de su teléfono móvil. Ahí, se abrió el séptimo sello por donde escapó, con el último mensaje de texto enviado por celular, la esperanza de la humanidad.

¡Cristo! Ahora entiendo por qué tanta devoción al personaje bíblico. Mira que eso de dar la vida por tipos como los que venden “tamales de rajas” elaborados con jalapeños en escabeche, no es poca cosa.

Somos mucho menos importantes de lo que pensamos. Domesticamos a los perros para hacernos creer que somos una especie idolatrada. Nada más falso: los tiburones blancos no distinguen entre un surfista –imagen y semejanza de Dios- y una foca, por ejemplo. Hacen bien; ellos y los osos, las pirañas, los tigres y esas especies que merecen que Noé los vuelva a trepar a su arca. Ellos sí merecían salvarse, nosotros no.

Hablando de salvación ¿por qué José El Carpintero no avisó a sus vecinos que Herodes les iba a matar a sus hijos? Hubiera bastado con deslizar un recadito por debajo de la puerta. Qué absurdo.

Además de los libros y las películas, nos queda el humor. Hoy 28 de diciembre, esta inocente palomilla espera frente al televisor. El presidente de la Organización de las Naciones Unidas informará esta noche que el fratricidio de los últimos diez mil años ha sido una broma. La Gran Broma.

@sergomezv