Último Round

El Ejército y la calle

Es mentira eso de que el poder se divide en tres (vea usted la entrega anterior del Último Round http://share.mile.io/sElmsQe). El poder es uno solo: el Dinero.

El Dinero tiene un Aparato de Estado a su servicio. Este Aparato de Estado tiene cuatro funciones: Ejecutiva, Legislativa, Judicial y, una que aparece poco en los libros de texto, la función Militar.Cuál es la misión de los militares?.. Si bien, las fuerzas armadas auxilian a la población, realizan acciones cívicas y prestan ayuda en caso de desastre, su labor principal es represiva.

De acuerdo a la legislación –en específico, al artículo primero de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos- el primer objetivo de los soldados es defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación. De ahí que el Ejército o la Marina actúen frente a intentos de invasión. La Batalla de Puebla es un ejemplo.

También actúan para lograr otro objetivo: garantizar la seguridad interior. De ahí que los soldados participen en la protesta social. La masacre estudiantil de 1968 es un ejemplo.En aquel tiempo, como ahora, la presencia del Ejército en las calles es la prueba de que las funciones Ejecutiva, Legislativa y Judicial han fracasado.

Cuando existe una incapacidad de cumplir y hacer cumplir con la voluntad de quien ostenta el poder, es decir, quien tiene más dinero, ahí hace su aparición el Ejército.El problema es que la presencia constante de soldados representa una amenaza para los inconformes, esos que, como el Ejército, deciden ocupar las calles.

Esta amenaza queda más visible con discursos como el que pronunció el Secretario de Marina hace unos meses.

Frente a representantes de los conocidos como “tres poderes” y en el marco de las manifestaciones por la masacre de los estudiantes de Ayotzinapa, Vidal Soberón dijo: “debemos reprobar las acciones, de quienes lejos de manifestar su legítimo derecho a expresarse, solo generan violencia y destrucción (…). Actos mezquinos de quienes enmascarados, en grupos minoritarios y en forma encubierta laceran a nuestra Nación”.

La puerta quedó abierta para que ante el fracaso del presidente, gobernadores y alcaldes; ante el fracaso de diputados federales, locales y senadores; ante el fracaso de ministros, magistrados y jueces; los militares impongan la voluntad del capital.


Sergio Gómez


twitter: @Sergomezv