Último Round

Cualquier cosa pero no del Chapo

Podemos hablar del clima. Que cada quien lance su pronóstico sobre, si una vez por todas, le darán ganas a este cielo nublado de caer sobre nosotros.

Podemos hablar de este cachorrito tuerto que bordea el lago para corretear a las garzas; y de cómo las garzas, con un vuelo corto, se escapan del perro. 

Podemos hablar sobre la compasión que provocan los topotes, esos pececillos que, de la red a la cubeta, bailan inútilmente como en un ritual rumbo al matadero.

O podemos, también, compadecernos por el destino del pescador pobre o, mejor aun, por el pobre destino propio, este del turista asalariado que en vez de estar pescando en el lago para tener qué comer, debe escribir una columna antes de que el sol llegue tras el horizonte de agua.

Podemos hablar, en fin, de todo. Pero eso sí, por favor, no hablemos del Chapo.

No hablemos de sus fugas y mucho menos de sus recapturas o de cuánto medía el túnel por donde burló al sistema o por donde el sistema se burló de nosotros.

Hablemos de cosas verdaderamente importantes: de la organización de estas hormigas arrieras como ejemplo para reivindicar el trabajo en equipo, o, aunque no coincida con esa postura, para reivindicar a las dictaduras como forma de gobierno.

O podemos hablar de cómo la televisión nos idiotiza; o del poder que tienen las asambleas vecinales para la darle la vuelta a la tortilla de la opresión.

Y es que creo que tienes razón: la recaptura de El Chapo solo sirvió para empañar aquellos cientos de casos de reos que cayeron ahí porque no tuvieron con qué comprar a un juez o, en el mejor de los casos, a un abogado.

Coincido contigo cuando dices que la aplicación de la justicia en un asunto tan sonado como el del Chapo no debe borrar el conjunto de las injusticias que, aunque anónimas, no dejan de ser constantes. Por otra parte, la fuga del gran pez no es sino la confirmación de nuestra creencia de que la red que ha tejido el gobierno está solo para atrapar a los topotes, charales u otros peces pequeños.

Por eso, mejor vamos a hablar de cualquier cosa pero no del Chapo. Concentrémonos en lo verdaderamente importante antes de que este cielo nublado, de una vez por todas, decida caer sobre nosotros.

Sergio Gómez



twitter: @Sergomezv