Último Round

Atraparon al Chapo. Nada más

Atraparon a uno de los hombres más ricos de México pero seguirán llegando notificaciones de embargo enviadas por aquel banco que lavó cientos de millones de pesos para el pez gordo, ese que nada ahora en una pecera de máxima seguridad.
El banco extranjero pagará a un bufete de abogados que intente convencer a los deudores que se pongan al corriente o que empiecen a buscar otro techo, no importa que ahí viva una de esas mujeres que enviudó en la lucha contra el crimen organizado, no importa que sea el hogar de aquel hombre que fue secuestrado o el de aquel que cerró el negocio cuando unos malandros le cobraron cuota.
Atraparon al líder del Cartel de Sinaloa pero aquel político que recibió dinero del capo seguirá repartiendo, en otra de sus campañas, promesas de acabar con la corrupción, mano dura, empleo, educación y cachuchas con el logo del partido.
Luego de tomar protesta, preferirá ignorar que un grupo criminal opera en su territorio. En lugar de idear cómo erradicar la pobreza y la inseguridad, se quebrará la cabeza para encontrar quién más puede financiar la siguiente campaña.
Atraparon al enemigo número uno de Chicago pero seguirá pasando la droga a Estados Unidos. El funcionario aduanero aplicará aquella frase de la doctrina económica de su país, laissez faire, laissez passer. Los estupefacientes encontrarán clientes como si fueran hamburguesas de un cuarto de libra con queso.
Atraparon al narcotraficante más exitoso de los últimos años pero los junkies de aquí y de allá seguirán encontrando algún dealer que los aliviane.
El alto ejecutivo de la compañía fabricante de armas seguirá agradeciéndole a Dios que en México, en Siria o en Ucrania todavía se libren guerras. Seguirá vendiendo rifles a policías, narcos, ejércitos rebeldes o a Barack Obama. Tristemente, las autodefensas llenarán también el carrito del mandado.
Atraparon al hombre más buscado. Su nombre será remplazado por el líder de una organización terrorista que el gobierno de Estados Unidos financia para hacer golpes de estado y que utiliza como pretexto para intervenir en Medio Oriente. El lugar de Guzmán Loera lo ocupará un personaje de nombre extraño que, como el sinaloense, mueve sus dólares de un banco a otro, paga campañas políticas y compra armas a los mismos.
Atraparon a Joaquín Archivaldo Guzmán Loera. Nada más. La verdadera buena noticia sería que atraparan a los que lo atraparon.


@sergomezv