Voces Ibero

78 años sin Freud

El próximo 23 de septiembre se cumplirán 78 años del fallecimiento de Sigmund Freud, considerado el padre del psicoanálisis y, en buena medida, de la psicoterapia en general. Hombre valiente que supo enfrentar las críticas y odios que sus ideas despertaban.

Aunque judío, se declaró ateo; aunque científico, se atrevió a abordar la subjetividad humana de un modo crítico, profundo y muy original.  Entre sus escritos hay varios que son apreciados como fundamentales del siglo XX, especialmente “La interpretación de los sueños” y “Tres ensayos de teoría sexual”.

Los dos traducidos a múltiples idiomas y en circulación ininterrumpida desde su publicación, hace más de un siglo. Vivió durante 78 años en Viena, ciudad que se vio obligado a abandonar un año antes de su muerte, debido a la ocupación de los nazis. Varias veces la Gestapo registró su casa en busca de alguna evidencia que pudiera justificar su secuestro. Debido a la presión internacional y en especial a la ayuda de la princesa Marie Bonaparte, expaciente, amiga y también psicoanalista, Freud pudo salir de Viena. No sucedió lo mismo con cuatro de sus cinco hermanas que murieron en  campos de concentración nazis. Durante sus últimos 16 años padeció de un cáncer en la boca por el que tuvo que ser intervenido en 25 ocasiones; la enfermedad avanzó paulatinamente ocasionando dolores y molestias cada vez más profundos. Sin embargo, nunca dejó de escribir y publicar. Al final de sus días, cuando el dolor y la enfermedad se intensificaron, Freud le recordó a su médico el acuerdo que habían hecho algunos años atrás: “Usted me prometió que me ayudaría cuando yo ya no pudiera soportar más. Ahora es sólo una tortura y ya no tiene ningún sentido.” El doctor cumplió su palabra y después de inyectarle una dosis letal de morfina, Freud caería en un profundo sueño del cual nunca más despertaría.

¿Qué posibilita que las ideas de un austríaco fallecido hace tanto tiempo, sean hoy utilizadas de forma corriente y popular en nuestro país, al igual que en la mayoría de los países de occidente? “Te proyectaste”, “fue un lapsus”, “me traicionó el inconsciente”, “no lo reprimas”, “mi superyó no me deja”, y un sinfín de términos más son utilizados cotidianamente por la mayor parte de nosotros. Sería difícil decir cuál fue su principal aporte, pero es indudable que nuestra cultura no sería lo mismo sin sus ideas.


sergio.garza@iberotorreon.edu.mx