Voces Ibero

¡¡¡Yepa, yepa, IEPS!!!

El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), es el que se paga por la producción y venta o importación de gasolinas, alcoholes, cerveza y tabacos.  El IEPS es un impuesto indirecto, que se cobra directamente a los consumidores. Resulta interesante observar que a este impuesto se han agregado ahora los refrescos, las bebidas energetizantes o hidratantes y algunos productos considerados comida chatarra; es decir, con excepción de las gasolinas, se trataría de un impuesto cuya intencionalidad es la de inhibir el consumo y recabar recursos adicionales para la atención a problemáticas y/o enfermedades generadas por el consumo de esos mismos productos.

En el caso particular de la gasolina, más del 40% de lo que pagamos se va en impuestos; es decir que por cada litro de Magna –por ejemplo- pagamos más de seis pesos. Al llenar un tanque de 45 litros estaremos pagando de impuesto casi ¡300 pesos! 

A pesar de que Peña Nieto expresó, en su primer mensaje del año a la nación, que “El gobierno no recibirá ni un centavo más por este incremento”, los especialistas afirman que con el incremento a las gasolinas, habrá una ganancia de más de 73,000 millones de pesos en 2017, casi 40 por ciento más de lo que la Secretaría de Hacienda programó recaudar por este impuesto en 2016. El total de lo que se proyecta recaudar en 2017 supera los 257,000 millones de pesos. A estas cantidades debemos agregar lo que el mismo Peña Nieto afirmó en el mismo mensaje: “Mantener un precio artificial de la gasolina, como el que teníamos en diciembre, habría significado un gasto adicional de más de 200,000 millones de pesos”. Lo que significa que el gobierno federal dejará de gastar esa cantidad. 

En síntesis, se trata de un ingreso que, en lo que se refiere solamente a este impuesto, representa una cantidad cercana al medio billón de pesos; una cifra nada despreciable y que en buena parte es adicional a los recursos que ordinariamente ha recibido el gobierno.

La pregunta ahora es, una vez dado el golpe, el “gasolinazo”, ¿podemos esperar una mejora sustancial en la infraestructura de la movilidad urbana, en la atención y servicios que otorga el IMSS, en la calidad de la educación a cargo de la SEP o simplemente es un artilugio para financiar las siguientes elecciones?