Voces Ibero

Peatones de papel

En la Zona Metropolitana de la Comarca Lagunera el medio de transporte más numeroso es el automóvil y la prioridad ha sido crear la infraestructura para él. Sin embargo, del poco más de un millón de habitantes de la zona, no todos se transportan en auto.

Según un estudio realizado por Logit en el 2011, el 49% de los viajes se realizaban en coche; el 30% en transporte público; 19% eran desplazamientos a pie y el 2% en bicicleta.

Esto quiere decir que más de la mitad de los laguneros no utilizan el automóvil para desplazarse; por el contrario, según la información del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo, la distribución porcentual de fondos federales por tipo de inversión en movilidad en el año 2012, muestra que en la Laguna se invirtió el 92% en el mantenimiento o desarrollo de infraestructura para el automóvil, el 6% se destinó al espacio público y solamente el 2% para el transporte público; en ese año no hubo ninguna inversión en infraestructura peatonal ni ciclista.  

Esta situación contrasta gravemente con el actual Reglamento de Movilidad Urbana, ya que ahí se establece como prioritario el uso de la vía pública a los peatones, a los usuarios de vehículos recreativos y en tercer lugar a los ciclistas. Esa jerarquización supondría que la infraestructura vial está diseñada acorde a ese orden.

Lo que encontramos es que en muchas zonas de la ciudad no se han construido las aceras que permitan delimitar con claridad la vía que le corresponde al peatón; de hecho, para el 2010 Torreón y Gómez Palacio contaban con apenas el 52% de manzanas con banquetas en todas sus vialidades; las ciudades de Lerdo y Matamoros todavía no llegaban al 30%.  

El contraste mayor se localiza en el municipio de Torreón donde casi el 70% de todas las vialidades de cada manzana cuentan con pavimento y sólo poco más de la mitad de esas mismas áreas está equipada con banquetas.

Mientras que la infraestructura peatonal es limitada y la ciclista en general es casi nula, la preponderancia por atender al automóvil, dificulta la inclusión de movilidad a la mayor parte de la población. Al parecer, el lugar del peatón está sólo en el papel.