Platah macroproyecto: reto FOR

Sin duda alguna, el reto del gobernador tiene como objetivo convertir al estado en el nuevo polo de desarrollo industrial en el país, pero debe concebir la crisis de las otras zonas industriales en México.

La Economía de México siempre se encontraba en situación crítica y variable como el péndulo del reloj; se movía desde la bonanza hasta la crisis más severa y polémica, muy especialmente por la falta de liquidez y capital de inversión, aunque debemos recordar que México ha tenido un histórico exitoso de desarrollo industrial. Durante casi medio siglo, el Producto Interno Bruto manufacturero creció a una robusta tasa del 6.7 anual entre los años de 1934 y 1982, presentando un incremento acumulado del 2.10% durante ese tiempo, aunado a que la industrialización se sustentó en una economía de mercado, encausada, regulada y promovida por el Estado a través de múltiples instrumentos de políticas económicas.

En las últimas décadas, la contracción de los productos, de la demanda de bienes finales y de insumos, así como el comercio, han significado un punto de inflexión en la industria mexicana, lo que afectó a todos los proyectos de la zona industrial dada la desprotección de parte del gobierno federal a este sector tan importante de la competencia internacional y la importación ilegal que generó una crisis financiera que ha aportado inquietantes elementos de recesiones en la economía real de la industria mexicana, lo que representa una situación muy crítica y silenciosa no declarada de parte de la administración del gobierno federal.

Los instrumentos fundamentales de política industrial congruentes con estos objetivos que presenta el gobierno del Estado encabezado por el ejecutivo Licenciado Francisco Olvera Ruiz, tendrán que reflexionar sobre nuestra  propia realidad y potencialidad tanto social, política y tecnológica; confrontar con las evidencias empíricas nacionales e internacionales y las experiencias de otras zonas industriales que han sufrido grandes crisis económicas y sociales por la variedad política del gobierno federal, entre ellos, la ausencia de la planeación adecuada al tema, así como los programas y proyectos que no fueron implementados al nivel de la competencia mundial y la necesidad del mercado nacional, sin analizar los acuerdos o convenios internacionales que relacionan el sector industrial y de comercia; no basta esto, sino que no han tomado en cuenta el principal índice de las políticas macroeconómicas del desarrollo manufacturero.

Para sobresalir de esta problemática se debe comenzar por una política cambiaria y competitiva respecto a precios de los productos industriales mexicanos, del mercado nacional e internacional, midiendo los fomentos de las posibles inversiones productivas y la política de comercio exterior programada, utilizando los acuerdos que existen en la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCN) en aranceles, normas técnicas, disposiciones contra prácticas desleales de comercio, a fin de apoyar y proteger el plan industrial dentro del campo del acuerdo internacional.

Es necesario conformar una estrategia sectorizada de desarrollo industrial, especializada en la rama industrial específica que contribuya a más empleos para los habitantes de la región y que sea compatible en las demandas internas y externas de los productos manufacturados; en suma, la visión del gobernador del estado de Hidalgo Francisco Olvera Ruíz del relanzamiento de la Plataforma Logística de Hidalgo (PLATAH), cuyo diseño original contempla infraestructura especializada para hacer más rentables los procesos logísticos de carga, industria y comercio, donde el gobierno del Estado aporta tierra, estudios, proyectos y licencia a los empresarios interesados tanto hidalguenses, nacionales e internacionales especializados en logística.

Sin duda alguna, el reto del gobernador tiene como objetivo convertir al estado en el nuevo polo de desarrollo industrial en el país, pero debe concebir la crisis de las otras zonas industriales en México, que han tenido desfavorables experiencias por la falta de planeación y proyección adecuada; aunado a esto, presionar a que el gobierno federal cumpla con los compromisos de proteger y ayudar este macroproyecto industrial y no sea como el proyecto del aeropuerto internacional archivado y en espera de la decisión e intereses políticos nacionales que le favorezcan; de no ser así, se tendrá otra zona como Tepeji, Ciudad Sahagún y Tizayuca que nunca han concluido sus objetivos con éxito.

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