Nacimiento de un revolucionario…

El mundo contemporáneo toma por origen el nacimiento de Jesús de Nazareth como punto de partida de la nueva cultura cívica, de la justicia, amor y paz social; no es fácil determinar el año de su nacimiento, pero en su perfil como líder, Jesús existió realmente como revolucionario; la dimensión de su política desempeñaba una función vital y estaba vinculada al empeño de la lucha social, con equidad, amor y paz contra los gobernantes al igual que los saduceos (en hebreo significa justicia y rectitud), eran la clase alta de la sociedad de esa época, por lo que todos los conquistadores y gobernantes buscaban su apoyo y a la vez, le protegían respetando sus jerarquías; los colaboradores que se sometían, adoptaban sus costumbres, moda y cultura, por ello, esta suarición y alianza al poder, les permitía tener los cargos públicos más importantes así como a los sacerdotes y la clase aristocrática.

Jesús Cristo, enfrentó en su lucha social: pobreza, hambre, humillación, dictadura, genocidio, corrupción y todos los abusos contra los derechos humanos, eso no es cualquier motivo que impida levantarse contra los gobernantes y los intereses de los judíos, quienes dejaron a un lado su misión espiritual y religiosa, para darle paso a la vida material y política acosta de las masas populares.

Durante este largo periodo de tiempo, se han perdido bastantes elementos históricos valiosos que comprueban muchas verdades acerca del revolucionario Jesús Cristo, aunado a que la iglesia católica ha ocultado toda la verdad sobre sus movimientos de lucha,  lo cual ha provocado incertidumbre de  los historiadores y estudiosos como activista político y su martirio como un luchador y político, que sacrificó su vida por la igualdad del derecho humano, el cambio de la cultura bélica y la muerte como castigo al adversario a quien no obedece el orden del más fuerte.

No cabe la menor duda de que el revolucionario, es el que lucha o da la vida por cambiar esquemas que no satisfacen al pueblo. Jesús Cristo siempre ofreció un mundo nuevo y mejor forma de vida e igualdad en derecho entre el prójimo; se enfrentó a los gobernantes corruptos y a la clase alta de la sociedad, encabezados por la élite gobernante y religiosos quienes explotaban la nación a costa del pueblo. En este contexto histórico político, no fue difícil marcar el perfil de Jesús Cristo como revolucionario en un país que estaba convulsionado, donde hubo resistencia social contra la injusticia de los conquistadores y los pequeños grupos que dominaban el poder y la riqueza del país.

Actualmente, los temas que más le interesan a la sociedad, son supuestamente los grandes liderazgos que surgen de un contexto político económico social. Los políticos hoy en día, sólo presumen que son seguidores de la filosofía de Cristo por ser católicos o cristianos, están marcados por la crisis de los incrédulos, aunque coincide con la profundización de los hechos, su falta de solución se debía a la ausencia de hacer política social; por último, ninguno de esos políticos contemporáneos ha entendido que el camino de Cristo, es una lucha que proviene de la injusticia que incrementa la pobreza y la corrupción por parte de los respectivos mandatarios.