Sara S. Pozos Bravo

La refundación de los Legionarios

No avanza. No se conoce públicamente. Se hace en secreto. Con cada paso que dan, la refundación de los llamados “Legionarios” parece un retroceso en el sentido del alcance de la justicia. Eso sucede desde hace más de tres años con la organización católica fundada a mediados del siglo pasado, cuyo fundador, Marcial Maciel, se valió de sus relaciones con poderosos empresarios y políticos para permanecer impune muchos años. El fundador murió sin que el Vaticano reconociera la injusticia y la maldad en los actos del fundador.

Apenas esta semana, el delegado pontificio, Velasio De Paolis, aseguró que los “Legionarios” reconocerían públicamente las responsabilidades por los abusos cometidos en el pasado. Estos abusos se centraron principalmente en los hechos por su fundador; sin embargo, gran parte del tamaño de la impunidad de estos actos se debió al encubrimiento institucional realizado por el Vaticano mismo en épocas de Juan Pablo II, principalmente.

Pero la refundación de la “Legión”, no obstante estas declaraciones, dista mucho de ser real y de ser integral, de ser la reforma que necesita la organización y, principalmente, de ser la reforma que allegue la justicia a las víctimas de abuso sexual. Por eso, tan pronto se escuchan o se leen los actos mediáticos del delegado pontificio, sugieren únicamente eso y nada más, un acto mediático. En este sentido, por ejemplo, se dice que la “Legión” está en crisis económica pero no se aportan las evidencias de esta posible bancarrota; no son tan ricos como se creía, ha señalado De Paolis. Se asegura, también, que el proceso que se vive al interior de dicha organización es un examen de conciencia para los legionarios pero no necesariamente una delegación de responsabilidad ante las autoridades civiles en la búsqueda de la justicia y en crear las condiciones para que dichos actos no vuelvan a repetirse. De la misma manera, se da a conocer que hay 35 sacerdotes de la “Legión” implicados en acusaciones de abuso sexual y psicológico, pero en ningún momento la organización los ha separado de sus cargos eclesiásticos y los ha puesto a la disposición de las autoridades.

La reunión que se lleva a cabo en estos días en Roma pretende aprobar nuevos estatutos internos y elegir a los superiores de la “Legión” que la dirigirán en el corto plazo. El reto es dejar atrás el legado de Maciel y redefinirse sin él. Situación que se antoja complicada debido a que los delegados asistentes el evento, en su mayoría, ingresaron a los legionarios bajo el mandato todavía de Maciel. No obstante lo anterior, también asisten jóvenes legionarios con espíritu crítico y renovador que esperan imponer la visión de la nueva organización que pretenden. En la “Legión” también se pretende renovar los movimientos laicales como el Regnum Christi, para ajustarse a los cambios que desde fuera comienzan a imponerse.

Veremos si la justicia a las víctimas de abuso sexual llega de la mano de la reforma.

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