Sara S. Pozos Bravo

El pensamiento retrógrada

“Ellos” y “ellas” han sido señalados por el pensamiento retrógrada de algunos jerarcas católicos.  Este pensamiento quiere regresarnos a la época oscurantista en donde era amo y señor del universo. La Edad Media, o los mil quinientos años en los que el catolicismo impuso a punta de espada la esclavitud del pensamiento, de las ideas y de la fe misma, hace tiempo que quedaron atrás; pero hay una extraña sinrazón en los motivos que mueven a los jerarcas católicos contra todo lo que no esté de acuerdo con sus propios pensamientos.

Los autores intelectuales y materiales de la tan aberrante estrategia bélica llamada “Cruzada” hace más de mil años, pretenden iniciar ahora una “Nueva Cruzada” para acabar con aquellos mexicanos, hombres y mujeres, cuyas preferencias sexuales irritan, causan escozor, ardor y hasta pánico en los hombres de sotana negra. Pero como los tiempos en los que la fe católica era la única y podían impulsar guerras contras los infieles a cambio del perdón de los pecados ya pasaron, ahora mandan –quién sabe si por voluntad propia o por estrategia mediática- al cardenal emérito, Juan Sandoval, a realizar exorcismos para echar de quién sabe dónde al mismísimo diablo. A la par de esta nueva cruzada, otra extraña e innecesaria lucha comienza a dejarse ver en los Congresos de los Estados, porque comenzarán a armonizarse las legislaciones locales para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. Digo innecesaria porque fue la Suprema Corte quien declaró inconstitucional el artículo de la Constitución que establecía el matrimonio entre hombre y la mujer. Así que, guste o no, la armonización legal es inevitable.

Luego, allá en Xalapa, Veracruz, otro persona con el mismo pensamiento retrógrada que el de Sandoval, dijo algo así que las madres solteras eran una plaga que lesionaba, palabras más o menos, el tejido social y no sé cuántas cosas. En la corrección que hizo la oficina de Comunicación Social de la Arquidiócesis, se aseguró que el señor de sotana nunca había dicho que eran una plaga estas mujeres, sino una epidemia. Y si la “nueva cruzada” iniciada por Sandoval Íñiguez fue inspirada en la de origen medieval, ojalá y no se les ocurra pensar en una “nueva inquisición” con sus aberrantes instrumentos de tortura.

El problema del pensamiento retrógrada es creer que el suyo es mejor y es superior que el de otros. Cree tener la razón y, en consecuencia, cree que las cosas deben ser como él piensa. En el tema de los derechos de personas homosexuales, de lo que se está hablando es que “ellos” tiene exactamente los mismos derechos que los que no tenemos ese tipo de preferencia sexual; que en nuestro país no debería de haber ciudadanos de segunda ni de tercera y que nadie, absolutamente nadie, debería de ser discriminado por su religión, por su edad o por su preferencia sexual. Este es el tema de fondo, el reconocimiento a los derechos de todos los mexicanos. No más exorcismos, no más inquisición.

 

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