Sara S. Pozos Bravo

La libertad religiosa en Naciones Unidas (Última)

Del informe Halpern pasamos al informe de Arcok Krishnaswami, quien realiza un análisis al problema de la intolerancia religiosa. Ambas investigaciones abordan las causas de la intolerancia para desarrollar propuestas que permitieran fortalecer la libertad religiosa. Se entiende, pues, que si logran eliminarse estas causas, por ende y como consecuencia, la libertad religiosa se garantizará. Por eso el Informe Krishnaswami también aborda el tema de las Relaciones Iglesia-Estado. Hace una clasificación provisional basada en las relaciones entre el Estado y la religión dividiendo a los países en: a) Los que tienen una religión oficial; b) Los que reconocen varias religiones; c) Los que están basados en el principio de separación del Estado.

En el contexto en el que se escribe el Informe, Krishnaswami considera que raramente se admitiría una religión con total exclusión de las demás. Pero asegura, además, que la existencia de una Iglesia oficial no impide el reconocimiento de otras y, por lo tanto, las dos primeras categorías de la clasificación anterior coinciden hasta cierto punto, dice el autor. En algunos otros casos, dos o más religiones están en la misma situación; en otros, hay una o más religiones que gozan de una posición predominante, otras que están reconocidas legalmente y un tercer grupo que son toleradas. Respecto a los países que practican el principio de la separación del Estado y la religión, pueden presentar variedad, ya que dentro de este principio se da de hecho preponderancia a determinado credo religioso o a determinada doctrina. Los días de fiesta oficial admitidos de un Estado pueden ser los que corresponden a una religión determinada. Sin embargo, Krishnaswami considera que no basta con examinar la base en que se fundan las relaciones entre la Iglesia y el Estado puesto que ello no proporciona un cuadro completo del grado efectivo de libertad religiosa de que disfrutan los ciudadanos que pertenecen a las diferentes religiones. Es preciso ir más allá de las calificaciones didácticas y analizar –dice el autor- la situación real de cada país, examinar las tendencias, más particularmente las tendencias recientes, y comparar esa situación y esas tendencias con las que imperan en otros países.

La propuesta final de Krishaswami fueron 16 reglas fundamentales agrupadas en tres bloques mismas que -se esperaba- constituyeran la Declaración o la Convención, o el instrumento que se aprobara. Pero algunas de estas reglas ni siquiera aparecieron en la Declaración que finalmente se aprobó en 1981. El primero, la libertad de conservar la religión o creencias o de cambiar de religión o creencias. El segundo, la libertad de manifestar una religión o unas creencias. El tercero, los deberes u obligaciones de los poderes públicos.

De manera muy resumida hemos hecho el recorrido sobre el origen y evolución del derecho a la libertad religiosa en Naciones Unidas, y el mismo dista mucho de ser el más cercano al entendido por muchos actores en nuestro país.

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