Sara S. Pozos Bravo

Diputado trabajando

Va en singular. Me refiero a uno. Hay, en el Congreso local, 39 diputados. De ese número se ha hablado mucho del diputado independiente, quizá más que de ningún otro diputado. De los diputados federales por Jalisco, sobresale uno. El que me invitó a su Primer Informe. Al ser vecino y ahora amigo, he seguido de cerca su trabajo. En campaña dijo a los ciudadanos que regresaría si ganaba, si votaban por él, y cumplió. Organizó la casa de atención al ciudadano a una cuadra de una plaza comercial y se la ha pasado tratando de atender a cuanta persona se le acerca solicitando su gestión y apoyo. Muchos de los apoyos y recursos que el Ayuntamiento está destinado –según mi cálculo, hasta un 85 por ciento- se deben a su intervención.

De entrada, marcó la diferencia. Le ganó y por mucho a los priistas que se peleaban por la candidatura de su partido en el Distrito XI. Los barrió. Pero luego, sabiendo que no podía cometer el mismo error, cumplió con su palabra. Seguramente tiene un proyecto político y una meta personal, como todos los que en política se mueven, pero gran parte del éxito de su futuro será lo que ahora comience a sembrar como resultado del trabajo que ha hecho y tendrá que seguir haciendo. Por eso está siendo bien visto por los ciudadanos del Distrito XI y de la zona oriente de Guadalajara. La gente lo ubica cada vez más, confía en él, le solicita su intervención. Está sumando puntos, decían algunas señoras el día de ayer en la presentación de su Primer Informe.

En la Cámara de Diputados ha hecho su trabajo. Las redes sociales nos mantienen informados de sus iniciativas. Fue designado por el Congreso de la Unión para entrarle al tema de ONU-Habitat y trae en su agenda el tema de movilidad y desarrollo urbano, así como temas de derechos humanos y participación ciudadana. Va y viene de congreso en seminario, en las reuniones de comisiones, en la máxima tribuna ciudadana del país.

Abogado, joven, con un futuro prometedor, Jonadab Martínez se ha ido abriendo paso sin perder el piso y sin dejarse corromper por el poder mismo. Recientemente no hallaba con quién denunciar un tema que a mi parecer era inevitable denunciar. Lo platicamos y encontramos la forma de proceder. Seguramente vendrán más oportunidades de denunciar la corrupción así que un aliado confiable para hacerlo es él.

Ayer, en su Primer Informe, escogió un espacio público que se remodeló, arregló y se le dio una imagen urbana más digna como consecuencia de su gestión. Tampoco es el gran proyecto urbano para el oriente de la ciudad, pero sin la intervención de Jonadab, ese espacio seguiría igual o peor de olvidado que lo que estaba. Esto es trabajo. Ahí están los resultados de un primer año que, para él, puede ser satisfactorio, pero aún le falta mucho camino por recorrer. Si es año Jonadab puede presumir su trabajo, el segundo año deberá de mejorar lo que hizo y avanzar para hace más. En todo caso, los ciudadanos saben que, efectivamente, un cambio se logró, al menos en la actitud de un diputado electo. Menos que eso no debemos de permitirnos aceptar.

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