Sara S. Pozos Bravo

La Luz que ilumina Colombia

Los funcionarios de Migración lo saben. “Son de La Luz del Mundo, ¿verdad?”, preguntan a los visitantes mexicanos que arribaron a Medellín desde el fin de semana pasado, llegaban a la ciudad. La respuesta era la misma: “Sí, por la gracia de Dios”. También los de Aduanas y uno que otro militar que se ve en el aeropuerto. Sin querer, los grupos de mexicanos se encuentran en los vuelos procedentes de Panamá o de Bogotá, sea que viajaran de Guadalajara o lo hicieran de la Ciudad de México. La mirada cruzada seguida de una sonrisa y las ya conocidas palabras que distinguen el saludo de La Luz del Mundo se escucha en los pasillos de los aeropuertos: “La paz de Dios”. Y como han sido enseñados, se ayudan mutuamente, se orientan unos a otros, se preocupan por ellos y por los que los acompañan.

El día de hoy, 14 de febrero, la Iglesia fundada por Jesucristo hace más de dos mil años, escribe un nuevo capítulo en su historia. Todavía hace un año, la reunión se llevaba a cabo ese mismo día y mes en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, para agradecer a Dios por la vida de quien entonces fuera el apóstol de Jesucristo, hermano Samuel Joaquín Flores. Este año, la Luz del Mundo también estará unida y reunida en sólo espíritu, como un sólo hombre. Lo hará porque han sido convocados a celebrar la Santa Cena en más de cien puntos de reunión en cuarenta y nueve países. México se unirá en oración pero no participará de este evento.

La noticia llegó a ellos a finales de diciembre del año pasado, al recibir la primera epístola universal del apóstol de Jesucristo, hermano Naasón Joaquín García, quien fuera manifestado por Dios a la Iglesia para dirigir el camino de la Luz del Mundo, el pasado 8 de diciembre. La noticia, cavó hondo y enraizó la fe de los creyentes. Antecedida por una gira universal, la Santa Convocación se lleva a cabo el día de hoy en Bello, Medellín. Más de veinte mil creyentes de Colombia, ya están reunidos y hospedados, participando de las oraciones y de las bendiciones que Dios envía a ellos mediante la elección apostólica del hermano Naasón.

Si pudiéramos describir en unas cuantas palabras lo que hoy viven los creyentes de La Luz del Mundo en Colombia, diríamos: “Fe, certeza, consuelo y paz en la Elección de Dios”. Porque la fe que los mantuvo a la distancia durante muchos años, es la que fue enraizada en sus corazones. Esa fe los ha llevado en busca del consuelo y la paz de Dios y la han encontrado en las palabras que, desde el día 10 y 12 de este mes, han venido escuchando del apóstol de Jesucristo. Años, hasta veinte, tenían muchos creyentes sin participar de la Santa Cena. Las generaciones jóvenes ni siquiera habían estado presentes en Guadalajara. Todo lo seguían por fe y para la fe. Su alma así los mantuvo por la oración que Dios escuchaba todo el tiempo y ahora, en un mar de lágrimas, continúan agradeciendo a Dios el favor de su Elección en la persona del apóstol de Jesucristo, hermano Naasón Joaquín García.

 

www.sarapozos.mx