Sara S. Pozos Bravo

Jalisco sitiado

Por mucho, los acontecimientos de ayer han sido los de mayor magnitud en materia de inseguridad en Jalisco. Sí, está claro que tales acontecimientos son respuesta a las acciones del gobierno del Estado contra los grupos delincuenciales. La detención justo antier del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación fue la causa de los “narcobloqueos” pero tampoco es una condición que explique de manera suficiente la capacidad de reacción del cártel. Aunado a lo anterior, el tema de la investigación para anticipar movimientos de estos grupos delictivos, es prácticamente nulo. La Policía Investigadora, el CISEN y aquellas autoridades involucradas en este tema son, simplemente, insuficientes. Y ante el factor sorpresa, éste se sobredimensiona por encima de la propia capacidad de las fuerzas policiacas que se limita a reaccionar pero no a actuar con anticipación. Creo firmemente que muchos de los policías en todos los niveles son personas cuya vocación los ha llevado a arriesgar su propia vida y la de sus familias. Creo que sí se trabaja de manera profesional y seria en Jalisco y no sólo porque sea una apreciación subjetiva esta afirmación, sino porque cuento con información privilegiada que la sustentan. Así que, por un lado, hay elementos muy valiosos en las corporaciones que bien valen nuestro aplauso y reconocimiento en estos momentos y, por otro, sí se han hecho trabajos importantes en esta materia. Esto y muchos otros trabajos parecen ser insuficientes cuando los cárteles emboscan a elementos de seguridad de la Fuerza Única o cuando, como ayer, crean un caos social y sí, enfrentan hasta el Ejército que, normalmente, es el último en llegar en estos enfrentamientos. Parece insuficiente porque el elemento sorpresa lo tienen a su favor y porque el caos social es su objetivo. El crimen organizado nos quiere robar la tranquilidad que nos hemos ido ganando y justo es que no se los permitamos. Esto no tiene nada que ver con temas de partidos políticos ni con elecciones. Esto tiene que ver con lo que hemos logrado todos, sociedad y gobierno, empresas y trabajadores, universidades y alumnos. Y con todo lo que nos falta por hacer, por corregir, por cambiar, hoy mismo debemos de mantenernos unidos, sin minar los esfuerzos y sin aplaudir los éxitos de quienes son muy cuestionados por los ciudadanos aunque a veces ese cuestionamiento se haga sin conocimiento de causa. Lo que ayer vimos fue la reacción de las fuerzas policiales. Sí, debemos de exigir más porque hemos dado más como ciudadanos. Sí, hay trabajos importantes que se han hecho pero no han sido suficientes. Sí, hay muchos elementos honrados, altamente capacitados pero aún nos falta el tema de valores, la profesionalización de los uniformados, la revisión de la legislación, el tema de los controles de confianza tan subjetivos como inconsistentes. Pero hoy, un voto de confianza a las autoridades en lugar de un reclamo sea necesario.

 

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