Sara S. Pozos Bravo

Grupos en situación de discriminación

La discriminación es el lastre de las sociedades modernas. Entendida ésta como la negación del ejercicio igualitario de libertades, derechos y oportunidades por parte de un grupo, sector o individuo que considera al otro menor en derechos o sin derecho alguno, so pretexto de una idea de supremacía individual errónea, la discriminación resulta ser un problema que viene a agravar muchas situaciones sociales y económicas de algunos grupos específicos de la población.

En este sentido, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), con base en los resultados de las Encuestas Nacionales contra la Discriminación en México de los últimos 10 años, ha detectado 12 grupos en situación de discriminación. Son los grupos que más son excluidos y que más padecen la discriminación en todos los ámbitos del acontecer humano. Los tres primeros son alarmantes: adultos mayores, afro descendientes y creencias religiosas.

Los adultos mayores normalmente son excluidos en temas laborales. Ninguna empresa contrata a personas mayores de 45 o 50 años. La merma en sus habilidades físicas y, a veces mentales, los coloca en una situación de desventaja con respecto a otras personas. La discriminación hacia estas personas se agrava hasta dos o tres veces más cuando los adultos mayores son mujeres, pertenecen a algún grupo indígena y, además, tienen alguna discapacidad. El segundo es el de personas afro descendientes. Conapred ha señalado que el problema principal de este grupo, en el país, es que existe poca información sobre la identidad de las personas que se ubican en el grupo y sus necesidades específicas. A falta de información, menor capacidad para atacar el problema a través de algún programa o del diseño de una política pública transversal. Finalmente, el tercer grupo es el denominado "creencias religiosas". En nombre de la religión y de algún dios en particular, grupos o personas justifican la violación al derecho humano universal en detrimento del principio de igualdad jurídica. La religión juega un papel determinante en términos colectivos, al grado de generar un sentido de identidad fundamental para las personas. En este sentido, los grupos mayoritarios religiosos, de manera tramposa y engañosa, ligan su religión a la historia para autonombrarse forjadores de la identidad nacional. Al hacerlo, ubican a las personas con una religión diferente a la suya, como "enemigos de México", o como factores de riesgo para muchas cosas. Ello pone a las personas que profesan una fe diferente a la de la mayoría, en situaciones de discriminación.

El resto de los grupos sufre de una o varias formas los prejuicios e intolerancias de ciertas personas que no han entendido que atrás quedaron las épocas medievales en donde se castigaba, quemaba o mataba a quienes pensaran, creyeran u obraran de manera diferente. Aceptar que "el otro" es igual a mí en derechos es el mejor antídoto para combatir la discriminación en México

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