Sara S. Pozos Bravo

Ex sacerdote en cuaresma

Iván Bernal, ahora ex sacerdote, se dio cuenta que su vocación no era el sacerdocio sino la política. Le llegó la cuaresma en época electoral. Su aspiración fue motivada por el PAN en Agua Prieta, Sonora, y ahora es pre candidato a la alcaldía de ese municipio, ubicado al norte de la capital del Estado. Arrepentido de su vocación, denota también una amplia ignorancia por la Historia y asegura que Hidalgo –lo asegura en entrevista, pues- también participó en un caso inédito –como el de él, claro está- en México. La pregunta fue: “¿Qué opina de la polémica que se ha generado entorno a su caso desde el punto de vista de la Iglesia como de los ciudadanos?”. Y contestó: “Creo que es un caso inédito en el país, yo creo que desde la época de Juárez, donde hubo separación de Iglesia-Estado, no existió un caso. Está el caso de Miguel Hidalgo, que es el padre de la patria, de Morelos, que fue uno de los principales impulsores del movimiento de Independencia”. Ni Hidalgo ni Morelos tuvieron intenciones en contender por puestos de elección popular pero Iván Bernal, que cree que los sonorenses son ignorantes, desvirtúa la historia con sus declaraciones y justifica su respuesta en lo errático de sus palabras.

Seguramente, en cuaresma todo se le perdonaría, incluso que comiera carne y siempre y cuando continuara creyendo que Hidalgo era candidato a la alcaldía de su natal Pénjamo. Así, él se compararía –y justificaría- con Hidalgo aunque si Hidalgo lo escuchara diciendo tales barbaridades, se levantaría de la tumba para excomulgarlo.

El precandidato, de ganar la interna del PAN, habrá violado toda disposición legal. La Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, ley reglamentaria del marco constitucional que regula la separación del Estado con las Iglesias, establece en su artículo 14, lo siguiente: “Los ciudadanos mexicanos que ejerzan el ministerio de cualquier culto, tienen derecho al voto en los términos de la legislación electoral aplicable. No podrán ser votados para puestos de elección popular, ni podrán desempeñar cargos públicos superiores, a menos que se separen formal, material y definitivamente de su ministerio cuando menos cinco años en el primero de los casos, y tres en el segundo, antes del día de la elección de que se trate o de la aceptación del cargo respectivo”. La Constitución Política del país, en los artículos 35 y 51, establece que los puestos de elección popular son: regidores, síndicos y presidente municipal, gobernador o presidente de la República, así como diputados y senadores.

Es decir, desde este momento, es imposible que el ahora ex sacerdote, compita por la interna del partido pero, desde el punto de vista legal, hasta convertirse en candidato estaría violando la Ley, porque no se separó de su cargo con el tiempo establecido por la Ley, algo que parece no preocupar al precandidato. El tema no es menor porque cabe señalar que, con todo y todo, el Estado laico debe respetarse en este país.

 

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