Sara S. Pozos Bravo

Bienvenido 2016

Uno a uno, los años de nuestra vida, van pasando. La vida que nos ha sido prestada, de alguna u otra forma, acumula en su memoria esos instantes y momentos del pasado y presente que quisiéramos no dejar ir, no olvidar, no dejar pasar. De todos esos, el presente es lo más real, lo único que realmente debe de rescatarse. El presente, el aquí y el ahora, de cada día y en cada momento, es lo que el ser humano realmente vive. El pasado, el cúmulo de experiencias que se resguardan en la memoria, terminan convirtiéndose en recuerdos. En cambio, el presente, solo se disfruta en la medida que el pasado deja de añorarse.

A mis lectores, que este 2016, haya felicidad, paz y mucha alegría. Los que creen en Dios, sea el Creador de todas las cosas el que llene de bendiciones su vida y sus familias. Los que no creen en Dios, lo mismo tengan felicidad y alegría en sus hogares. A lo largo del año pasado, me acompañaron con sus críticas, a veces ácidas, a veces justificadas, a veces sin sentido. En las diferencias que hemos tenido, el punto de acuerdo siempre ha sido lo que nuestro diario, Milenio Jalisco, ha establecido como política: la libertad de expresión teniendo como límite el respeto hacia el diferente, el distinto. En el ejercicio que nuestro diario ha establecido, hemos expuesto nuestros puntos de vista y en algunos temas no hemos salido de acuerdo. Pero más allá de eso, justo por este espacio, he podido encontrar nuevas amistades, nuevos conocidos que hoy espero me sigan considerando como tales. Justo a mis amigos, los que comparten mi fe y mi creencia y aquellos que no lo hacen, mi amor y mis sinceros deseos para que Dios los siga acompañando y llene de bendiciones su hogar.

A mis editores, debo decirles que en MILENIO JALISCO he encontrado un espacio de absoluta libertad de expresión en donde mis escritos, todos ellos, han sido publicados sin edición alguna. Ese derecho garantizado en MILENIO JALISCO, me ha llevado a revalorar la libertad de expresión y a agradecer a mis editores, sinceramente, el que me hayan dado la oportunidad, hace ya poco más de tres años, de incorporarme a la lista de articulistas y columnistas de tan distinguido medio de comunicación.

A los que allende las fronteras de nuestro país, vía las redes sociales e Internet me siguen, desde Argentina y hasta Alaska, o desde España, Italia o Inglaterra, les agradezco sinceramente el tiempo que han invertido en leer mis escritos, en seguirme, en enviarme sus comentarios y sus sugerencias. Que este 2016 llegue lleno de felicidad, de trabajo, de estabilidad económica, de salud y de paz.

No puedo dejar de agradecer al Dios de La Luz del Mundo que ha elegido a su apóstol, el hermano Naasón Joaquín, el favor de su amor para conmigo. Podría haber creído que es mi capacidad, mi preparación, mis contactos o incluso mi insistencia lo que me ha llevado a estar en MILENIO JALISCO, pero siendo sincera, ha sido Él, Dios, el que ha intervenido a mi favor durante toda mi vida.

Feliz 2016 a todos.