Voces callejeras

La verborragia de Mauricio

La verborragia de Mauricio puede ser reveladora o repleta de muletillas insignificantes. El primer adjetivo lo encontramos cuando habla sobre la seguridad en su municipio y la segunda opción, pues, flota entre todo el aparato político que lo vitorea a destajo.

Por eso prefiero analizar sus declaraciones sobre el accionar militar durante su último mandato como edil. Fernández reveló que los verdes participaron de los entonces "oscuros operativos" junto a su grupo rudo en San Pedro. Utilizó la palabra "matar" y relacionó a los castrenses con la intolerancia de su agrupación paramilitar al servicio de los intereses municipales.

¿Qué pasó después? Mauricio comprendió que soltó la lengua y pidió disculpas ante el obvio malestar del ex referente de la Séptima Zona, el general Flores Gómez. Este capítulo pueden archivarlo entre esas muletillas que les mencionaba.

El panista se traga su orgullo porque no quiere desperdiciar puntos ante la opinión pública que lo votará durante los próximos meses. Fernández (el político) pierde paso ante el Mauricio (de sangre azul) que le vale cacahuate el resto de la oligarquía regiomontana.

Pero siempre es Mauricio el de las verdaderas pistas sobre la actualidad que nos incomoda. Y por eso debemos leer siempre entre líneas y no quedarnos con la ambigüedad de sus discursos.

Esta semana vuelven a escena Flores Gómez y Fernández y la situación es la misma. El accionar militar de los últimos ocho años en Nuevo León dejó muchas dudas en materia de derechos humanos y sus consecuencias legales para la población.

A su vez, los nexos de Mauricio con el crimen organizado han llenado numerosos informes que están archivados en las oficinas de los organismos de inteligencia de la Federación.

Por eso esta declaración sobre los nexos del grupo rudo con el Ejército no debe tomarse a la ligera.

Seguramente no escucharemos hablar más del tema, pero debemos comprender la injerencia de nuestras fuerzas de seguridad en una batalla por erradicar la criminalidad que ha superado muchísimos límites.

Repito, nunca lo dirá el general ni otro personaje relacionado a las Fuerzas Armadas o el Ejército. Tampoco Fernández volverá a pisar en falso con declaraciones como las de esta semana.

Pero, aunque sea, volvieron a dejar entrever lo que pocos periodistas hemos denunciado por años: el exceso en el combate antinarco. ¿Qué el fin justifica los medios? Muchos están de acuerdo y aplauden el momento de Nuevo León. Aunque prefieren recordar los testimonios de operativos fantasma en los cerros y centros clandestinos de detención. Todavía ocurren, pero los vecinos se tragan las palabras antes que denunciar lo que ocurre.

Y Mauricio volverá a ser el alcalde de San Pedro y su enfoque sobre la seguridad no cambiará. Muchos de sus guardaespaldas fueron detenidos o están muertos por relaciones obvias con algunos de los cárteles más importantes del país. Pero su visión siempre fue similar a la castrense de nuestros recientes años oscuros, es decir, hacer lo necesario para que la percepción de seguridad sea la adecuada.

¿Cuánto estamos dispuestos a sacrificar? Supongo que muchos me dirán que prefieren vivir seguros y no enterarse cómo lo están logrando. Quizás debiésemos tener cuidado sobre los excesos que cierta omnipotencia nos otorga. Y otra vez me estoy refiriendo al Mauricio de sangre azul; por suerte su verborragia a veces nos entrega ciertos indicios de la verdad y… quedará en nosotros saber cómo aprovecharla.

 

@santiago4kd