Voces callejeras

Los desaparecidos que aparecen

El viernes ocurrió otra vez lo impensado; de nuevo observé cómo varias personas que llegaban con una idea se retiraban perturbadas y tristemente esperanzadas porque “fortuitamente” habían localizado el peor de los indicios. Y me refiero a “peor” porque escarbar en la tierra e identificar  piezas que pudieran pertenecer a tu hijo no puede tener nada de positivo.

Lo que les describo ocurrió cuando llegamos nuevamente al ex narcocampamento zeta para acompañar a familiares del FundeNL y al padre Solalinde para que realizaran un acto en honor a las 56 víctimas que fueron identificadas en las fosas clandestinas ubicadas allí.

Hasta ese momento no había más novedad que el merecido homenaje colocando una gran cruz blanca en el lugar del hallazgo. ¿Seguro que son huesos? Sí, lo son y hay una cantidad absurda aquí. Explicó sorpresivamente un especialista. “¿Cómo es posible?”. Creo que le pregunté cien veces mientras intentaba no incomodar el momento en que una madre, esposa y hermana se ponían de rodillas para intentar observar más muestras. La misma zona rastrillada por los peritos forenses y donde habían dado por cerrada la investigación; ahora era descubierta como posible zona con más cadáveres carbonizados.

Y aunque mi primera reflexión apuntó al obvio dolo con la que están actuando las autoridades para que estos episodios ocurran, esta vez fueron los gestos de los familiares y su forma de internalizar lo ocurrido lo que me caló hondo. ¿Cómo acostumbrarse a vivir con un capítulo que nunca puedes cerrar? Una y otra vez cuando crees que la historia se acabó, algo ocurre. Porque un familiar desaparecido te empuja a un duelo eterno, tan incómodo que intentas seguir adelante, aunque siempre haya situaciones que te devuelven una esperanza efímera que te hace retroceder hacia lo que creías superado.

¿Por qué el Gobierno no lo entiende? Es mi gran interrogante para una situación que apuñala a personas que intentan seguir viviendo con una fortaleza que se vuelve casi imposible de mantener.

Twitter: @santiago4kd