Voces callejeras

Los acarreados del "feis"

Los acarreados virtuales son igualitos a sus predecesores. Escriben desde el anonimato sobre temas que no conocen en profundidad.

Falta un mes para las elecciones y me queda muy claro que el acarreo virtual es la práctica más novedosa y descarnada de la política regiomontana. No existe medio de comunicación ajeno al bestial tsunami de mensajes hostiles que sus redes sociales ostentan. Cada nota que se publica en los portales informativos decanta en cientos de mensajes que se multiplican en minutos. Priistas, panistas o independientes utilizan la misma estrategia para tergiversar un espacio ciudadano que debiese ser utilizado para el genuino debate de ideas.

Porque eso disfrutábamos de las redes hasta hace veinte días. Poder opinar sobre lo que acabábamos de leer y luego debatir con otro usuario. Hace años que tanta tecnología nos acostumbró a relacionarnos con muchísimos usuarios anónimos que aprovechan la interacción virtual para plasmar sus pensamientos.

Pero esta naturalidad que tanto me gustaba despareció para siempre. Enterrada y quemada por partidos políticos que pagan a miles de personas para que atesten las redes con opiniones parcializadas. Cada artículo que critica a El Bronco es repudiado por una enormidad de comentarios violentos y sin razonamiento alguno. Lo mismo ocurre con Ivonne o Felipe. Porque en este acarreo no se diferencia a la hora de escupir palabras. El objetivo es anular cualquier debate genuino hasta desterrarlo.

Adiós al libre pensamiento de las redes. Simple y sin tapujos debiésemos comprender que lo que estamos presenciando es lo contrario de la libertad de expresión. Porque seguramente (ya los estoy leyendo) me dirán que estoy describiendo el símbolo más auténtico de la opinión pública espontanea.

¡Por favaaaaar! Diría que somos ilusos pero no, somos hipócritas y engreídos si consideramos que ochocientos mensajes y doscientos compartidos en el face por una simple nota política es producto de la democracia participativa que nos merecemos. ¡No señor! Porque esas mismas notas hace unos meses tenían dos comentarios. Y hace un año estaban igual y cualquier estudio cuantitativo nos dirá que el crecimiento es directamente proporcional al pago desmedido de los comités de campaña para desestabilizar las áreas de debate de los medios de comunicación. 

Y el resto que nos quieran vender, será puro cuento. Porque la opinión pública suele expresarse con episodios puntuales a través de las redes. Hay hechos (asesinatos, etc.) que nos hartan y explotamos a través de los espacios virtuales que nos dan la oportunidad de participar. Pero ¿en política? Nunca lo hacemos y los índices de lectura de los portales así lo demuestran. Le huimos a las informaciones aburridas que huelen a políticos oportunistas. Siempre ha sido así…

¿Pero ahora? Chequen cada portal noticioso y me darán la razón. Basta de engañarnos con lo que no somos. Los acarreados virtuales son igualitos a sus predecesores. Escriben desde el anonimato sobre temas que no conocen en profundidad. Atacan, gritan y si pudiesen escupir, lo harían. Son tan igualitos a sus predecesores (los que llegan en camiones) que cada vez me asusto más. La política necesita de unos para llenar estadios y a otros para inundar la web.

Porque así es este Nuevo León del siglo XXI, donde el Facebook encuadra nuestra realidad y la encapsula. Pues, mmh… quizás sea hora de despabilarnos. ¿Saben qué? Los políticos aprendieron la fórmula y nos pintan el mundo que queremos ver. Ni El Bronco es lo que leemos ni Ivonne está donde la ponen. ¿Cuál es la verdad? Prefiero buscarla que dejarme llevar por tanto acarreado del feis.

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