Voces callejeras

Peña Nieto echó a Vucetich

Supongamos que el mundo no es tan inocente como creemos y que existen vínculos macabros entre los dueños del poder. Sí, ya sé, ¿cómo puedo pensar algo así? Imposible que en nuestro México pudiese ocurrir lo que a continuación imaginé.

Martes, 10 am. Emilio Azcárraga escucha una voz familiar en su celular: “Compadre, necesitamos al Piojo. Me tienen hasta la madre con la Reforma Hacendaria y necesito sacarla” (le exige un tranquilo Enrique Peña Nieto). “Está bien, quito a Vuce, que nunca me gustó, y propongo a Herrera y toda mi gente, pero espero que a futuro me ayudes. Se me van a tirar todos en contra” (risas). “Eso necesito, una pantalla para avanzar con la ley, y además, así controlas ese pinche equipo antes que te quedes sin los millones de ganancias del Mundial”… (silencio). “Okey, déjame mover unas cosas y desde mañana tienes tu show. Luego te marco”.

Y así fue como una semana que parecía tranquila se volvió llena de redundancias mediáticas en el tema que más moviliza a los mexicanos. De la noche a la mañana se destrozaba el prestigio del técnico más ganador en la historia del futbol local y un joven prospecto se encumbraba como el reemplazo ideal.

Argumentos emocionales y análisis mezquinos eyectaron del banco de suplentes a Víctor Manuel Vucetich y sentaron a un Miguel Herrera recubierto de un aura que olía a complot.

Con el rumor ya enquistado en una encendida opinión pública, otra maquinaria letal comenzó a funcionar. Las madrugadas volvieron al Congreso de la Nación y rápidamente se aprobó la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria sin mayores achaques.

Pero la reforma clave seguía detenida y se necesitaba más debate futbolístico. Las columnas impresas comenzaron a superar los doscientos comentarios porque la polémica se tornó tendenciosa y nacionalista.

Finalmente, el viernes al mediodía, la junta de dueños del balompié nacional anunciaba en conferencia de prensa lo que todos ya sabían. Pero lo extraño no fue que echasen a Vucetich después de tanto manoseo. Lo insólito ocurrió cuando justificaron la ausencia de Herrera en el evento aclarando que: “El domingo se realizará la conferencia respectiva”.

¿Más largo nos lo quieren hacer? ¿Cuántos finales alternativos pueden agregarse a esta novela de terror? El mundo que rodea al futbol mexicano sabe que toda decisión final pasa por la mesa de Emilio Azcárraga y el grupo Televisa. Así fue siempre y ahora se manifiesta en su máxima expresión con la entronización de Herrera y todo un séquito auriazul que se enquistará en la columna vertebral del organigrama federativo.

A todo esto, ¿y la reforma hacendaria? ¡Ah sí! Se aprobó en la Cámara de Diputados el viernes en la madrugada. ¿A poco no sabían? Quizás no lo notaron por el circo futbolero que antes les mencionaba. Estábamos tan preocupados por elegir un bando en la batalla de la Selección que la decisión económica más crucial de la última década se nos escapó por la sombrita.

Hasta el PRD aprovechó y votó a favor de lo que tantas veces había fustigado. La alianza estratégica que formaron junto al PRI, el Partido Verde y el Panal encumbraron el éxito que había soñado el presidente Peña Nieto y la opinión pública, pues… mmh.

¡Así es, señores! El Partido Revolucionario Institucional lo logró de nuevo. Quién sabe cómo le hacen, pero deben tener la receta secreta más efectiva del mundo en cuestiones de propaganda y manipulación popular. Igual, ustedes no se preocupen. Sigamos hablando de futbol porque es crucial para nuestra vida si México no clasifica al Mundial. Jajá…