Voces callejeras

Malinchistas forever

“¿Por qué hicieron tanto show con las favelas de Brasil? Acá estamos igual y nunca nos prestan atención”,  me dijo ayer un amigo mientras caminábamos por la San Ángel. Se nos hacía de noche y avanzábamos entre tejabanes inundados por las lluvias. La panorámica era la misma que la de otros cerros; con casas que los años habían vuelto más robustas y otras que sobrevivían con endebles paredes de madera.

Y sí, creo que tenía toda la razón respecto del malinchismo que nos rodea. Porque pocos que yo conozca se interesan por las necesidades de las colonias con más carencias de nuestra ciudad. Sea la Indepe, la San Ángel, el Topo o las Fomes que se expanden desde la Estanzuela hasta el poniente, la resultante política  nunca se diferencia de la apatía que las rodea.

Aunque claro, en épocas electorales todo pudiese cambiar ¿O no?  Al menos ya comencé a ver las primeras muestras de la demagogia en su máxima expresión ¿Dónde? La Campana, jueves pasado; nuestro Procurador  Adrián De la Garza exultante ante las cámaras que lo mostraban como  cabeza de un operativo antidroga.

¡Qué! ¿Qué? Ja ja. Cuando vi la fotografía me reí por su caradurez. Tantas son las ganas de vender una nueva imagen que De la Garza forzó una fotografía que resultó bochornosa ¿Por qué?  Quizás porque llevo doce años cubriendo periodísticamente la violencia de nuestra ciudad y nunca vi a un político que sonriese al frente de un “supuesto” operativo peligroso en los cerros. Ninguna autoridad encabeza una acción donde pudiese haber disparos. Nunca, ni aquí ni en Brasil. Y lo peor es que luego, preguntándoles a los vecinos, las respuestas comunes desligan todo interés genuino por los problemas de la zona.

Pero claro, y como reflexionaba mi amigo; durante el Mundial todos  los reporteros y funcionarios mexicanos “en misión diplomática” recorrían las favelas cariocas. Largos minutos televisivos donde se describían los problemas y necesidades de sus colonias carenciadas.

¿Y aquí? Tal vez algunas ONG lo intentan y perseveran.  Invierten en  planes de saneamiento y ruegan por ayudas financieras que pocas veces llegan. Tan difícil es obtener dinero que los pocos planes que existen se limitan al fomento del arte musical o deportivo. No avanzan más porque el enfoque a largo plazo no existe. Ni de las autoridades ni de los medios de comunicación.

El combo debiese ser perfecto pero sugiere lo opuesto. Hemos aprendido a esconder la pobreza. Como el desastre en las cárceles de Nuevo León, la oscuridad que entristece la vida cotidiana en los cerros tiene patrones repetitivos y obscenos.

Nuestro Procurador en campaña ya empezó la tendencia. Luego, seguirá el resto de políticos que pintarán paredes y ofrecerán despensas a los más necesitados. Habrá lideresas y dueños de los sindicatos que llenarán salones a cambio de favores populares.  Cada eslogan y logo partidario significará que esas almas ya se compraron. 

Y obvio, los informes de gobierno más descarados vaciarán los cerros. ¿Ejemplos? Recordemos la exagerada demostración de poder de Paco Cienfuegos hace unas semanas. Apenas siendo diputado pero acarreando una cantidad de camiones insultante hasta su evento en la Expo Guadalupe.

Caminemos los barrios más pobres y entendamos lo que pasa muy cerquita de nuestras casas. No debemos viajar a Brasil o Mundiales para conocer esos problemas. Aquí los tenemos y se necesita un enfoque realista y urgente para solucionar lo que ocurre. Ojalá los políticos fuesen menos oportunistas, ojalá… los políticos pensaran a largo plazo.

 

@santiago4kd