Voces callejeras

EUA se reinventó y nos jodió

¡Sí, señores! Otra vez los gringos dominan la escena internacional a destajo y con prepotencia. Bienvenida aquella unipolaridad vapuleada y cacheteada. Adiós al fantasma del institucionalismo global y sus fantasiosos tratados.

¡Oh sí!, los yanquis están de vuelta y son lo más relevante que este 2014 ha dejado. Y les confieso que mil temas pasaron por mi cabeza durante estos días, pero… ¿la neta?, mirándolos en perspectiva todos se aglutinaban sobre un gran dominador: los iunaited esteits.

Quizá no lo sepamos o no lleguemos a entenderlo, pero el mapa internacional volvió a redefinirse con un pragmatismo que me asombró. Llevamos meses llorando por la inestabilidad del dólar y la compleja relación del gasto gubernamental con una balanza comercial que nunca termina de acomodarse.

Y cada una de esas piezas fueron intercambiando roles gracias al maquiavelismo más auténtico que hemos presenciado en años. Porque en México nos desgarramos por la baja de los precios del petróleo. Gritamos porque Estados Unidos nos compra menos. Aullamos porque el mundo es injusto.

Y sí, ahí tenemos razón. El planeta se tambalea con la astucia de quien mueve los hilos de la diplomacia y el lobby empresarial. Estados Unidos se transformó en productor de petróleo y este detalle cambia las reglas de los últimos cuarenta años (GUARDEN este párrafo). Nuestros vecinos producen un millón de barriles extras y su desarrollo de gas y petróleo shale genera una metamorfosis en las relaciones económicas que inquieta a toda la OPEP.

¿Qué significa lo anterior? Que los estadunidenses no necesitarán importar de su principal proveedor (México) y que podrán inundar el mundo con barriles que antes no estaban en el mercado. ¿Quiénes se perjudican? Primero y fundamental: nosotros. Segundo y explosivo: los todopoderosos de la OPEP que se creían intocables y manejaban el precio del barril a su antojo.

¿Por eso su valor está por los suelos (menos de 60 dólares)? ¡Así es! Los árabes están desesperados porque perdieron miles de millones desde que descendió de cien dólares. Los rusos, venezolanos e iraníes que dependen casi en su totalidad (3/4) de las exportaciones de hidrocarburos, tienen sus economías destrozadas. 

Y ellos fueron durante décadas quienes decidían cuándo subía o bajaba el crudo, ¿pero ahora? Si elevan el precio pudiesen perder clientes ante un gobierno americano que llegará con mejores ofertas. Por eso mantienen tarifas que los están mutilando y empujan sus economías internas hacia graves problemas de gasto público (antes lo pagaban con las regalías petroleras) que no encuentran soluciones.

Además, les pido, amigos, que dejemos la fantasía de las energías sustentables (récord negativo histórico en 2014). El planeta tiene reservas de millones y millones de hidrocarburos que siguen siendo descubiertas (investiguen sobre Canadá) y Estados Unidos lo sabe.

En un mundo que funciona con gasolina, ellos redefinieron su futuro y tiene amarrados a sus aliados y enemigos. Así debemos leer los conflictos referentes al Estado Islámico (Daesh-EI), Rusia-Ucrania, África del Norte y China. Así debemos visualizar la desorientación de los árabes del golfo por la renovada independencia de su hermano mayor. Y así deberemos dejar en el rincón de lo ‘inexpresivo’ al cirquito cubano que tanto morbo genera. 

Porque aunque nos cueste admitirlo, Estados Unidos se reinventó frente a nuestras narices y ni siquiera lo notamos. Por eso son la gran noticia del 2014 y creo, amigos, que estamos jodidos.

 

@santiago4kd