Voces callejeras

Cobertura electoral desvergonzada

Tan Influyentes son las encuestas que la opinión pública se moldea según la percepción que ellas nos enseñen.

Caminamos las horas más desvergonzadas de la cobertura informativa sobre las elecciones en Nuevo León. Infames algunas y reprobables otras, la mayoría noticiosa que rodea a los candidatos se define por contratos y no por la preeminencia periodística que debiese existir. Diría que es poco probable encontrar un contenido de profundidad que responda a objetivos morales ulteriores; ni por donde busquemos los hallaremos.

Y ejemplos hay cientos desde que comenzó esta cuenta regresiva hacia junio; cada formato tiene sus reglas y las moldea acorde a la inquisidora mirada de los organismos oficiales que todavía intentan aparentar control; una hipocresía muy consentida porque los grandes operadores de contenidos saben a la perfección como aprovechar los grises que cada jurisprudencia otorga.

Es decir, si yo representase la línea editorial del Grupo Reforma, continuaría la caza de brujas contra todo lo que representa el priismo local. Sin darle descanso a Medina durante su sexenio, ahora Ivonne es la heredera de todos nuestros cañones de tinta. Pero claro, como la ley electoral prohíbe cierto golpeteo directo, utilizaré a Monterrey VI y pondré el tema en portada durante un tiempo récord de días. No le daremos descanso y además organizaremos debates en nuestra casa que serán determinantes.

¡Ah, sí! Porque debates y encuestas se esgrimen como el olimpo de la trasparencia ciudadana. Es el pueblo quien opina y lo demuestra mediante porcentajes. ¡Por favor! Qué bajo hemos caído (los medios) al direccionar las encuestas como ninguna otra elección de la historia. Misma operación para cada plataforma de debate donde los organizadores han confabulado para ciertos grupos económicos.

O si no, explíqueme ustedes ¿por qué el PRI parece hundirse en cada sondeo de El Norte? Su debate dejó a Ivonne con números insultantes. Ni los futuros alcaldes se salvaron y hasta Cienfuegos (según el mismo periódico) corre peligro ante su contrincante en un municipio netamente priista.

Y ese PRI que parece en caída libre para un matutino representa la fuerza intacta según otros. Entonces, ¿cuál es nuestra realidad nuevoleonesa? No lo sé y evitaré que cualquiera de los medios locales dicte mi percepción, ¿por qué?

Según El Norte, el candidato Jaime Rodríguez está imparable (primero con 29,2% y rezagando a Ivonne y Felipe con 27.5 y 21.6). Horas después de publicarse, en la calle se hablaba de la debacle tricolor. Al día siguiente, El Horizonte consulta a gente de otro planeta (supongo) y grafica que Álvarez es la aplastante triunfadora con el 34% y le lleva 12 puntos a El Bronco, que ahora es tercero. Luego aparece Publimetro y también eleva a Ivonne en primero pero con apenas el 1% de ventaja sobre Rodríguez.

Es decir, y siendo muy autocrítico (con los medios), cada empresa maquilla los números según sus intereses. Y tan influyentes son las encuestas que la opinión pública se moldea según la percepción que ellas nos enseñen. Lean la teoría de la espiral del silencio y comprenderán que muchos votamos por seguir lo que la mayoría hará. Eso puede ser por inseguridad o simple flojera; pero remite el poder de las encuestas de posicionar a un candidato y que muchos creamos que esa es la verdadera situación electoral en Nuevo León.

Es buen momento para frenar y analizar en frío. Tiremos estas encuestas a la basura y descreamos mucho de los periódicos. Critiquemos con argumentos válidos a los conductores de noticieros y luego saquemos conclusiones aprovechando tantos datos digitales que nos rodean. Y por el resto, toda esa parafernalia de información electoral que circula, no nos preocupemos… es un gran circo inescrupuloso.

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