Tecnología y Seguridad

Ahora las sesiones de Ayuntamiento son los lunes segundo y cuarto de cada mes. Este lunes hubo sesión e hicimos propuestas en materia de seguridad. Reproduzco a continuación el posicionamiento que hicimos ese día.

Este fin de semana supimos a través de los medios de comunicación, que alrededor de 800 expedientes de procedimiento disciplinarios abiertos en contra de elementos de policía y tránsito están pendientes de resolución por la Dirección de Asuntos Internos y el Consejo de Honor y Justicia.

La nota parece haber sido la cantidad de casos pendientes de resolución que, de entrada, parece un número abultado. Al tratarse de un asunto de seguridad pública, que es el tema que más preocupa a los ciudadanos leoneses, nos parece oportuno hacer las siguientes reflexiones y propuestas:

1.- Los procedimientos, cuya substanciación está a cargo de la Dirección de Asuntos Internos, y cuya resolución compete al Consejo de Honor y Justicia, son complejos. Hay que desahogar todas sus etapas en las que se ofrecen y valoran pruebas, se respeta la garantía de audiencia del elemento, hay que fundar y motivar adecuadamente la propuesta de resolución que se hace al consejo, so pena de que luego dicha resolución sea combatida y derribada en los tribunales administrativos.

2.- La Dirección de Asuntos Internos puede ser equiparada en algún sentido a la Contraloría Municipal. Es decir, mientras la Contraloría vigila el actuar de alrededor de 3 mil servidores públicos de las diversas dependencias de la administración, Asuntos Internos vigila que el actuar de alrededor de 2 mil 500 policías y tránsitos se pegue a la norma. Pero Asuntos Internos trabaja con dos enormes desventajas si se le compara con la Contraloría: la primera, todos los servidores públicos a cargo de asuntos internos, sin excepción, tienen contacto directo con la ciudadanía y, por lo mismo, hay una enorme probabilidad de recepción de quejas. Es obvio que a nadie le gusta ser detenido o multado por la comisión de faltas administrativas. Y segunda desventaja: mientras la Contraloría trabaja con casi 100 servidores públicos, Asuntos Internos, sólo cuenta con 18 empleados. De éstos, son cuatro los investigadores que tienen que hacerse cargo de casi 100 quejas mensuales, es decir, 25 por investigador, lo que nos da más de una por día en promedio. Es decir, humanamente es imposible sacar en promedio en un día un procedimiento en todas sus fases. Aquí es preciso afirmar que la existencia de esos procedimientos pendientes, fue informada al nuevo director desde el 12 de octubre, como consta en el acta de entrega recepción del área, por lo que es imposible hablar de sorpresas.

3.- Los procedimientos disciplinarios siempre parten de una queja de un ciudadano que, normalmente, no aporta más que su dicho. En consecuencia es muchas veces imposible hallar la verdad de los hechos. Es el dicho del ciudadano contra el dicho del elemento. Partiendo del principio de presunción de inocencia, habrá que dar la razón al elemento. El ciudadano que puso la queja queda entonces frustrado y desencantado, con el consecuente desprestigio de las instituciones. Para qué denunciar, si no se hace justicia.

4.- Ahora bien, la Dirección de Asuntos Internos no sólo hace trabajo de gabinete, primordialmente debe encargarse de prevenir, de inhibir conductas irregulares de los policías y tránsitos. Este trabajo no se puede hacer con la regularidad e intensidad deseables, por el exceso de expedientes que se tienen que sustanciar al interior de la Dirección.

5.- Más allá de la nota sensacionalista, lo importante es asegurar que el actuar de nuestros elementos de seguridad y tránsito se realice con apego a la norma y, en consecuencia, se reduzca drásticamente el número de quejas presentadas por ciudadanos. Pero además, es necesario que en las quejas se logre conocer la verdad de los hechos a fin de que la resolución sea justa y no sólo legal.

6.- Para lograrlo, es necesario que demos un paso decisivo en el uso de las nuevas tecnologías. Sólo dos ejemplos: el uso del Sistema de Posicionamiento Global, conocido por sus siglas en inglés, GPS, que permita ubicar permanentemente las patrullas, como una medida, entre otras cosas, para acabar con la despreciable práctica de "pasear" a los detenidos.

7.- El uso de las videocámaras llamadas "body cam", que es un dispositivo que el elemento porta en el pecho, que graba audio y video y que tendría la obligación de encender cada vez que lleva a cabo una intervención.

8.- De esta manera, el buen elemento de policía, que siempre actúa apegado a la legalidad y en respeto a los derechos humanos, tendrá el respaldo objetivo de su buen trabajo. El mal elemento, por su parte, se verá obligado a inhibir las conductas como la petición o aceptación de mordida, los paseos, el uso desmedido y arbitrario de la fuerza y otras, que han desprestigiado a nuestras instituciones policiales.

9.- El buen ciudadano no será molestado, y el mal ciudadano, el que insulta e injuria a nuestros elementos o comete cohecho dejará una prueba de la comisión de su falta administrativa o de su delito y, poco a poco, recuperaremos el respeto por los agentes y la confianza en su buen proceder.

En consecuencia, se hacen las siguientes propuestas:

Primero. Se analice en la Comisión de Gobierno, Seguridad Pública y Tránsito, con la participación de las áreas operativas correspondientes y de la Dirección de Tecnologías de la Información, la conveniencia de la implementación de las dos tecnologías a que se ha hecho referencia y se solicite incluirlo en el presupuesto y el programa de inversión del año 2016.

Segundo. Se analicen en Comisiones Unidas de Hacienda y Gobierno y Seguridad Pública las reformas al Reglamento de Policía, al de Tránsito, al del Consejo de Honor y Justicia, y los que sean necesarios, a fin de que el uso de estas tecnologías quede debidamente reglamentado y se lleve a cabo siempre con estricto apego a derechos humanos.

Tercero. Que en su momento en la Comisión de Hacienda y luego en este Ayuntamiento se aprueben los recursos necesarios para estos programas.

Cuarto. Por otra parte, que se analice en la Dirección General de Desarrollo Institucional y, en su caso, en la Comisión que corresponda, si la cantidad de servidores públicos que laboran en la Dirección de Asuntos Internos es la suficiente o no para llevar a cabo satisfactoriamente sus atribuciones.

Finalmente, hay que decir que el uso de la tecnología puede llegar a tener un uso en favor de los derechos humanos, de la legalidad, de la justicia y de mejorar la confianza en las instituciones y el respeto a las autoridades.

Tenemos que cambiar el paradigma de la relación de miedo, desconfianza y no pocas veces desprecio mutuo, entre ciudadanos y policías, por una nueva relación de colaboración, respeto y confianza. Ese es el objetivo principal de esta propuesta y la hacemos respetuosamente a este Ayuntamiento, esperando el apoyo de nuestro presidente municipal, de nuestros síndicos que presiden las comisiones de Seguridad y de Hacienda, y de todos nuestros compañeros.