Un Presidente malinformado y que desinforma

Se confirma. Al presidente municipal alguien lo engaña. Lo echan a andar y sale a dar declaraciones para echarle tierra a la administración anterior. Logran su objetivo mediático. Después la verdad sale a relucir y el presidente queda como un mentiroso.

Esto pasó en el tema de los casinos. En fecha 30 de noviembre de 2015, esto es, al cumplir los primeros 50 días de gobierno, presionado por no se sabe quién, el presidente municipal salió a dar una rueda de prensa en la que hizo el recuento de las supuestas irregularidades que le dejó la administración anterior. Ante la inactividad y la falta de resultados, éste es un recurso muy utilizado, pues se dice que errar es humano, pero es más humano aún el echarle la culpa a los demás.

Así las cosas, el presidente dijo que en León operan 10 casinos sin contar con los permisos correspondientes. A todas luces, era una acusación sensacionalista, pues el tema de los casinos siempre es mediático, siempre despierta morbo y se trataba, pues, de echar un chispazo sobre un puñado de pólvora. Objetivo logrado.

Pero fue una declaración, por decirlo con eufemismo, hecha a la ligera, que tarde o temprano habría de revertirse.

En efecto, la mayoría de los casinos comenzaron a operar durante los gobiernos panistas. Incluso alguno data de la época en que fue presidente el ahora síndico Luis Ernesto Ayala. De tal forma que ellos tendrían su parte de culpa y no sólo la administración anterior (si fuera el caso). Y su parte de culpa también la tendría el propio presidente actual por saber que hay casinos irregulares y hasta decirlo ante los medios y no clausurarlos.

Es como si un policía mirara que un delincuente está atracando un negocio y se queda tan campante contemplando sin actuar, sin hacer nada, salvo publicarlo en su feis. Quizás por eso, los leoneses tienen la percepción de que esta administración no hace nada.

Pero, además, la declaración tenía otro inconveniente no ponderado: en Guanajuato, por causa de una reforma promovida por el gobernador Márquez, ya no se permite abrir más casinos. Da tal forma que si había casinos clandestinos, no hubiera sido posible regularizarlos. Era cerrarlos o cerrarlos y nadie ve al presidente municipal actual enfrentándose a un problema de ese calado.

Pues bien, luego de las declaraciones de la arquitecta Teresita Gallardo, directora general de desarrollo urbano, con las que le corrige la plana y afirma que todo está en regla, este lunes, o sea, 75 días después del desaguisado, el presidente tuvo que salir a decir que se había equivocado.

Pero claramente eso no es suficiente, una disculpa sincera implica explicar las razones que lo llevaron a decirle a los leoneses información falsa.

Como servidores públicos tenemos obligación de conducirnos con veracidad y responsabilidad. Eso en el plano ético. En el plano práctico no creo que fuese necesario recurrir a la mentira para justificar la propia inactividad, ya que, como queda demostrado, la verdad ha salido a la luz. Y entonces no queda más que reflexionar, con el famoso filósofo de Parácuaro: ¿Pero qué necesidad?