El Perfil del Próximo Contralor

En nuestra entrega correspondiente al 27 de mayo del presente año, intitulada “Contra el uso faccioso de las contralorías”, dejamos pendiente comentar la reforma a la Ley Orgánica Municipal en virtud de la cual ha cambiado el método para nombrar al contralor municipal. He aquí, entonces, la continuación del tema.

Con las reformas a la Ley Orgánica Municipal para el Estado de Guanajuato a que hicimos alusión, el próximo contralor será designado a través de un novedoso método de concurso público, del cual se espera, al menos en teoría, pueda arrojar un prospecto de perfil objetivo, imparcial y profesional.

Será la Comisión de Contraloría del próximo cabildo, quien conduzca en todas sus fases el proceso. Para ello, dicha comisión deberá emitir una convocatoria pública, recibirá la documentación pertinente, entrevistará a los candidatos registrados y formulará la terna que votará el H. Ayuntamiento. El nuevo contralor deberá tomar protesta a más tardar el 15 de noviembre de este año.

Cabe hacer la reflexión, de que el método que se extingue, es decir, el de designación por medio de propuesta de la primera minoría, en mi opinión, había funcionado razonablemente hasta ahora. Fueron pocos los conflictos que llegaron a tribunales a lo largo de los 18 años que prevaleció.

Desconocemos si el nuevo mecanismo llevará a mayores diferendos contenciosos, pues, por un lado, este nuevo procedimiento se rige por los principios de equidad, no discriminación y transparencia, pero por otra parte, estará afectado de nulidad si no se conduce estrictamente en los términos previstos por la ley. Esperemos que no se haya abierto una Caja de Pandora que obstaculice el proceso de designación de contralor, en lugar de favorecerlo.

Ahora bien, independientemente del proceso de designación, los futuros integrantes del Cabildo de León, debemos estar conscientes del perfil que requiere la administración pública municipal de León para este puesto de alta responsabilidad en el municipio. Me parece que son muy pocos los que pueden llegar a cubrir el perfil adecuado para desempeñar esta función pública, no obstante que el nuevo método permite que se inscriban docenas de aspirantes, tantos como los egos y vanidades lo estimulen.

El próximo contralor deberá ser un conocedor de la función pública de la Contraloría Municipal y de la administración municipal en general; deberá contar con experiencia en las ramas de auditoría, control interno, evaluación y desarrollo administrativo en el sector público; deberá estar enterado a plenitud de las leyes que rigen el quehacer gubernamental municipal; deberá ser un aliado del Ayuntamiento y del Presidente Municipal, en particular en los temas de prevención, capacitación y mejora continua.

A nadie le sirve un contralor arrogante, inculto y pendenciero, mucho menos uno ignorante, tibio y pachorrudo. Requerimos un contralor trabajador, puntual, estudioso, creativo y previsor, que se gane el respeto y confianza de los servidores públicos, es decir: todo un profesional.

Se ha dicho, que con la reforma al método de designación del Contralor Municipal, lo que se pretende es impulsar un “perfil ciudadano”, queriendo contrastar la condición de “ciudadano” con la de servidor público.

Por supuesto, que se trata de un dilema falso. Nada más alejado de la lógica y la buena razón. Pretender que el nuevo contralor no sea o haya sido servidor público, es querer encontrar lo que no se va a buscar. Es como si se quisiera contratar un chofer sin experiencia para manejar o un pespuntador que sólo conozca una máquina de pespuntar de oídas.

Por el contrario, el próximo contralor debe ser un servidor público de carrera, con experiencia probada en las funciones de contraloría. Mal haría el nuevo Ayuntamiento en designar a un contralor que no haya sido o sea servidor público, que no sepa a lo que va y que no entienda lo que se espera de él.

Los futuros ediles, seremos muy cuidados de que el proceso de designación del nuevo contralor sea equitativo, ordenado y transparente. Estaremos al pendiente de que las entrevistas, las revisiones y el análisis respectivos sean concienzudos. Pues si deseamos un contralor profesional, objetivo e imparcial, éste debe surgir forzosamente de un proceso objetivo, imparcial y profesional.