León, en buenas manos

Hoy regreso con muy buen ánimo a Milenio, el diario que me ha dado la oportunidad de expresar mis opiniones con libertad.

Lo hago después de 30 meses en que por mi actividad como servidor público no me fue posible colaborar. Pero ahora, sin el peso que implica la Secretaría Particular de la Presidencia Municipal, agradezco nuevamente a Milenio y en especial a su director, Pablo César Carrillo, la generosidad con que nuevamente me reciben en sus páginas.

Y estamos en plena campaña electoral. Van diez días de contienda y ya se ven los aciertos y las limitaciones de quienes pretenden gobernar nuestra ciudad.

Del doctor José Ángel Córdova, vale la pena destacar, por el momento, dos grandes aciertos: su arranque de campaña y su eslogan.

Con muy buen tino, Córdova arrancó su campaña en la Plaza Parque de la Soledad de la Joya, a unos cuantos pasos de la Escuela Vanguardia “José María Morelos y Pavón” y a unos cuantos metros del lugar en que se construye la Plaza de la Ciudadanía de la misma colonia.

Esto solo lo puede hacer Córdova: aprovechar las obras emblemáticas de la administración priista que encabezó la Lic. María Bárbara Botello y que ahora complementa el doctor Octavio Villasana.

Para el candidato del PAN, en cambio, sería embarazoso, pararse en estos lugares, porque implicaría reconocer las obras exitosas que hizo el gobierno priista justamente en los lugares en los que ellos nunca hicieron nada durante el cuarto de siglo en que se creyeron dueños de la ciudad.

A nadie del PAN se le ocurrió jamás hacer un gobierno con sentido social y humanista, que llevara las mejores escuelas a los lugares más pobres o que hiciera las plazas en los lugares de mayor conflicto social. Reconstruir el tejido social fue la apuesta del gobierno priista invirtiendo donde los panistas nunca lo hicieron.

Y Córdova se ha comprometido a que esta política social continúe, para que los beneficios lleguen a todos los polígonos de atención prioritaria.

En cambio el PAN se encuentra en un dilema frente a estas obras: continuarlas o no. Si ofrecen continuarlas es reconocer al gobierno de Bárbara Botello. Si dicen que no las continuarán, es confirmar que el eventual triunfo del PAN sería un retroceso para la ciudad, después de estos 30 meses en los que se hizo lo que ellos no hicieron en 24 años.

Y en cuanto al eslogan, el doctor Córdova se sacó un 10 con el mensaje: León en buenas manos. En efecto su condición de médico le permite hacer la analogía entre la tranquilidad que siente el paciente al acudir con un buen facultativo y la tranquilidad que será para León que alguien con su experiencia en el servicio público gobierne nuestra ciudad.

En cambio, el candidato del PAN utiliza un hueco “Va que va”, vacío de compromisos y de conceptos. Y tiene razón: no tiene nada que ofrecer frente a las obras que hizo el gobierno priista y lo único que tienen es críticas a la inseguridad y a los baches. ¿En serio piensan los panistas que la gente ya no se acuerda cómo dejaron la ciudad cuando se fueron?

Además, todo el mundo sabe que Córdova es un doctor, que aún cuando ha ocupado importantes cargos en la Federación, no ha descuidado su consultorio, que por lo mismo ha atendido a muchos pacientes en León, y que cuenta con reconocimiento no solo en la ciudad y en el país, sino que ha sido laureado internacionalmente.

En cambio, López es, es... ¿Quién sabe cuál es la profesión de López?