Fuente Ovejuna

#CHELOyKURT

El 19 de enero del año 2001 escapó del Penal Federal de Puente Grande, Jalisco, el Capo Joaquín Archivaldo Guzmán Loera alias El Chapo Guzmán, quien estaba preso en dicho centro de reclusión desde el día 22 de noviembre de 1995 tras haber permanecido desde casi un año antes en el Centro Federal de Readaptación de Almoloya de Juárez hoy llamado La Palma, pues había sido capturado el 24 de mayo de 1993 en Guatemala, pero en razón de esa que fue la primera fuga de un Penal Federal de Máxima Seguridad que perpetró el narcotraficante fueron solamente procesados el que fuere Director del Reclusorio de nombre Leonardo Beltrán Santana así como 33 custodios y hasta ahí llego el deslinde de responsabilidades pues no hubo sanción para el titular del sistema federal de reclusorios ni para otros funcionarios de la Secretaria de Gobernación que pudieron haber estado vinculados a esa histórica fuga.

Guzmán Loera fue detenido nuevamente en Mazatlán, Sinaloa el 21 de febrero de 2014 y esa recaptura fue aprovechada por el Presidente Enrique Peña Nieto para presumir al mundo la eficacia de su gobierno y públicamente le encargó al Secretario de Gobernación (SEGOB) Miguel Ángel Osorio Chong que personalmente se encargará de establecer un riguroso sistema de vigilancia del reo para evitar pudiere volver a huir, pero tras haber estado preso poco menos de un año en el señalado Penal Federal de Almoloya, conocido como La Palma o del Altiplano en Almoloya de Juárez, Estado de México, El Chapo se volvió a fugar el 11 de julio de 2015 y en esta ocasión mediante un sofisticado esquema que incluyó la construcción de pasadizos y un túnel de más de mil quinientos metros que le permitieron salir a la superficie en una finca situada en el perímetro cercano al establecimiento carcelario en la colonia San Juanita del mismo Almoloya de Juárez en la entidad mexiquense. En relación a este evento, además de la burla a que fue sometida en el ámbito nacional y mundial la autoridad federal mexicana, se castigó al entonces Director del Reclusorio de nombre Valentín Cárdenas Lerma y a quien era Directora General Órgano Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social Celina Oseguera Parra, más no hubo acción penal alguna contra diversos empleados y funcionarios del mismo sistema federal carcelario de México, del Centro de Investigaciones para la Seguridad Nacional (CISEN) y de la propia SEGOB, que seguramente estuvieron involucrados y supieron de los preparativos de la fuga y su consumación.

Como es sabido, el capo fue recapturado varios meses después y hace poco fue extraditado a Los Estados Unidos de América, desde donde está hablando y ha propiciado que se capturen a otros crimínales, como  al ex Fiscal General de Nayarit Edgar Veytia Cambero, acusado de muchos delitos graves ligados a delincuencia organizada, narcotráfico y muchos más. La forma en que El Chapo logra escapar en dos ocasiones de penales de máxima seguridad y el que a causa de ello solo se les haya generado responsabilidad a empleados menores e intermedios sin llegar a tocar a los funcionarios de alta y máxima jerarquía que por sus atribuciones y obligaciones debieron haber sido corresponsabilizados de los delitos, sirve para ilustrar el esquema de gran corrupción existente en cuanto a la operatividad y seguridad de los que debieran ser y obviamente no son reclusorios de máxima confiabilidad para contener a los hampones que ahí se alojan y que en los hechos, son parte fundamental del gobierno de esos penales, en los que además de gozar de un cúmulo de prebendas prohibidas siguen cómodamente operando desde ahí sus actividades delincuenciales. Dicen que la ficción siempre puede superar a la realidad y eso podría aplicar en relación a la forma por demás plena de comodidades como resulta viven los reos poderosos en los penales mexicanos, son muchas las escenas cinematográficas o de serie televisiva mediante las que se busca dar a conocer cómo viven los adinerados en los reclusorios además que son muchas ya las historias de la vida real en las que se queda claro que es mucho más el nivel de lujos que rodean a los crimínales que dominan las presiones en México, siendo lo más grave como son capaces de gobernarlas al grado de ser quienes deciden vida y muerte de otros reclusos, así como ejercen la administración de los jugosos negocios en los centros de reclusión, pero más aún, la forma obscena como viven rodeados de guaruras armados, empleados, sirvientes, diversión e incluso obviamente alcohol, servicios sexuales, enervantes y todo tipo de diversión e insanos placeres.

Milenio difundió un ejemplo más de como es el autogobierno en las cárceles mexicanas, al desvelar evidencias claras de la fiesta de un reo de nombre José Luis Gutiérrez Valencia más conocido como Don Chelo, un miembro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ocurrida en el penal estatal de Puente Grande, de Jalisco, imágenes que según se sabe datan de junio del 2013 y en las que se aprecia claramente al anfitrión del alegre convite cuando grita: “Aquí el que manda soy yo, pidan lo que quieran”, sin que ningún vigilante o autoridad del penal y del sistema de reclusorios de Jalisco impida la celebración.

Don Chelo fue detenido en Puerto Vallarta en el año 2010 y es consuegro de Nemesio Oseguera El Mencho el líder del CJNG y en su narcofiesta estuvo custodiado por un grupo de hombres armados mientras los felices contertulios disfrutaban de viandas, bebidas alcohólicas, enervantes y música, especialmente la de ‘Los Buchones de Culiacán’, el grupo musical encargado de amenizar la pachanga realizada a plena luz del día y en el lugar más amplio y cómodo del recinto carcelario.

Tras la difusión del narcofestejo el Fiscal General de Jalisco Jesús Eduardo Almaguer Ramírez informó que se instauró la indagatoria correspondiente a efecto de deslindar responsabilidades sobre lo ocurrido y poder proceder a sancionar a los culpables, señalando inicialmente al en esa época Jefe de Custodios del Penal llamado Enrique Huerta Balcázar, que se dijo fue dado de baja el 21 de noviembre de 2013 y que fue recomendado para ocupar dicho encargo desde la administración estatal anterior que encabezó el ahora ex gobernador Emilio González Márquez por el íntimo amigo de este, de nombre Sergio Kurt Schmidt Sandoval quien según la voz popular era el encargado de todos los asuntos y negocios en los reclusorios, quien habiendo sido señalado como operador del CJNG fue detenido desde agosto del año pasado sin que por cierto aún se sepa nada sobre su proceso penal. Queda claro que además de la presunta culpa de Huerta Balcázar en cuanto a los excesos de los reos en el penal jalisciense debe sancionarse la posible responsabilidad de quienes fungieren como Director del Reclusorio, del Sistema de Control y Operación de las cárceles y del que fuere Fiscal General de Jalisco Luis Carlos Nájera, entre otros posibles involucrados. Debe irse a fondo a sancionar a todo culpable sea quien sea y terminar de una vez por todas con la corrupción al seno de las prisiones  tanto de Jalisco como de todo México. ¡Basta de corrupción e impunidad!

 @salvadocosio1

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