Fuente Ovejuna

#PARTIDOSenDESGRACIA

El 7 de junio se elegirá la LXVIII Legislatura de la Cámara de Diputados al Congreso de la Unión y habrá elecciones concurrentes en varios estados de la República para elegir Gobernador, Alcaldes e integrantes de los Congresos Locales, en varios además se elegirán solo Presidentes Municipales y Legisladores estatales, está ya pues el país en plena etapa electoral. 

Habiendo visto algunas encuestas de empresas serias que muestran resultados de preferencia electoral, se puede establecer que en el promedio de ellas, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) aparece aún como primer lugar, pero con apenas el 32 por ciento de la preferencia, el Partido Acción Nacional (PAN), que preside Gustavo Enrique Madero Muñoz, presenta  23 puntos porcentuales de intención de voto, en tanto el Partido de la Revolución Democrática (PRD) que preside Carlos Navarrete, pero que mangonean “Los Chuchos” Jesús Ortega y Jesús Zambrano, el Partido Verde (PV), que encabeza el polémico Jorge Emilio González Martínez, al igual que el Partido Movimiento de Renovación Nacional (Morena) que preside Martí Batres, pero que es liderado por el aún popular Andrés Manuel López Obrador, capta cada cual la preferencia de un 11 por ciento de los posibles votantes, mientras el Partido Movimiento Ciudadano (PMC) presidido por Dante Delgado estaría recibiendo la preferencia del 2.9 por ciento de los potenciales electores. En tanto, el Partido del Trabajo (PT) que tiene dirección colectiva, pero encabeza Alberto Anaya Gutiérrez, el Partido Nueva Alianza (PANAL) que tiene como Presidente a Luis Castro Obregón y el Partido Encuentro Social (PES) cuyo Presidente es Hugo Erick Flores Cervantes podrían lograr cada uno de ellos un estimado del 2.7 por ciento de los votantes y finalmente, el Partido Humanista (PH), cuyo líder visible es Ignacio Iris Salomón, estaría apenas logrando menos del 1 por ciento de los sufragios. Al tener las encuestas un margen promedio de error del 2.5 por ciento (+- 2.5 por ciento) los porcentajes que de la medición de preferencia electoral por partidos resulta señalada podrían variar en ese mismo nivel porcentual, afectando obviamente más a los institutos políticos que resultan con menor porcentaje de preferencia en la votación ciudadana, quedando especialmente en incertidumbre al momento si la votación que pudiere favorecer a los partidos PMC, PT, PANAL, PES y PH les otorgaría la posibilidad de mantener su registro y obviamente el contar con legisladores de representación proporcional en el Congreso de la Unión. 

Aunque para muchos dirigentes priistas y militantes o simpatizantes del PRI y del Presidente Peña Nieto puede parecer “positiva” esa cifra de apenas el 32 por ciento de posible votación a obtener por dicho Partido en Junio próximo, al justificarse en tanto digan que sigue siendo el PRI la primera fuerza política en México, habrá que recordarles que de mantenerse esa cifra como el porcentaje de votos a obtener en la elección federal próxima, sería una victoria pírrica, ya que sería una cifra bastante menor al 38 por ciento de votos válidos que Peña Nieto obtuvo en la elección de Julio del 2012 .

La realidad es que no puede ocultarse que el PRI está resultando afectado a partir de los sucesos y escándalos recientes que han generado descrédito y desdoro en la imagen del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y su gobierno, tanto por el incremento de la criminalidad y violencia, como por los señalamientos de corrupción e impunidad y la ineficacia gubernamental para impedir el deterioro de la actividad económica y con ello no poder cumplir las expectativas de mejoría en las condiciones de bienestar y desarrollo que se ofrecieron desde la campaña presidencial por Peña Nieto como abanderado del PRI y ya como gobernante emanado de ese partido especialmente al gestionar la aprobación de las reformas constitucionales diversas que al ser inicialmente afectantes a la sociedad prometían que al consolidarse traerían gran cambio positivo paulatino a la calidad de vida de la población mexicana.

Todo eso ha afectado severamente al PRI y la posible apreciación electoral tan baja a favor de ese partido coincide con la baja aceptación del pueblo en cuanto a la actividad gubernamental de Peña Nieto como mandatario de la nación  que está reflejada en sondeos de opinión que al respecto han publicitado muchos medios de comunicación en las semanas y meses recientes, donde se aprecia que el respaldo social a favor de Peña es el de más bajo nivel histórico en relación a algún gobernante del país en los últimos 50 años y apenas va menos de la mitad del ejercicio presidencial para el que fue electo. 

Terminó aquella época de “la sana distancia” entre el presidente de la república y las dirigencias priistas, para ahora ser una estrecha cercanía, ya que Enrique Peña Nieto es el Presidente de la Comisión Política Permanente del PRI y a pesar de esto, la dirigencia nacional priista que encabeza Cesar Camacho Quiroz está armando una estrategia a efecto que quienes sean los candidatos a Diputados Federales, así como los que resulten postulados como abanderados a cargos estatales en diversas entidades a federativas, sea para Gubernaturas, Diputaciones Locales o Alcaldías, tiendan a elaborar y difundir un discurso proselitista que procure ensalzar sus fortalezas propias como candidatos y a la vez eliminar de sus alocuciones públicas a la figura del Presidente de la República y sus acciones de gobierno, ya que Peña Nieto pasó de ser un gran activo de los candidatos priistas para ganar popularidad, a ser un lastre del que deben deshacerse ante su pérdida de aprobación y de credibilidad, ligada a la ausencia coyuntural de autoridad moral, de ahí que además hay la indicación a buscar utilizar como estandarte de las campañas la posible buena respuesta popular hacia las acciones de gobernantes locales, donde los haya, además que donde exista problemática de imagen poco afortunada de estos, revisar cómo establecer estrategias y tácticas de desmarcarse de ellos y en su caso sumarse a las exigencias populares aunque en esa línea sociopolítica vaya de por medio criticar a funcionarios o servidores públicos emanados del PRI.

Si las circunstancias sociopolíticas continúan así en México y ello se refleja en la votación que obtengan los partidos en la elección de junio próximo, el PRI podría llegar a tener la cifra histórica más baja de Diputados Federales en una legislatura, y no llegaría a ser mayoría simple al contar quizá con un máximo de entre 190 y 195 legisladores, por lo que deberá cabildear con otras fuerzas políticas para lograr acuerdos parlamentarios. 

 @salvadocosio1

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