Fuente Ovejuna

#MAFIAySHOW

La tercera captura a Joaquín Archivaldo El Chapo Guzmán Loera no logró el aplauso que anhelaba el Presidente Enrique Peña Nieto por la desconfianza y falta de credibilidad de la sociedad hacia la administración pública federal a su cargo tras los magros resultados en cuanto a mejorar el desarrollo socioeconómico, la seguridad pública y la lucha contra la corrupción e impunidad, además del manejo informativo errático del suceso, que al ser parcial y en base a filtraciones a determinados medios, ha provocado dudas y cuestionamientos.

Desde hace meses se localizó al capo en una zona montañosa donde colindan Sinaloa y Durango, pero hubo un ‘puyazo’ y se les escapó, habiendo sido localizado nuevamente en una finca ubicada en plena zona urbana de Los Mochis, municipio de Ahome en Sinaloa, pero no por labores de inteligencia gubernamental sino al descuidar Guzmán su seguridad a partir de sus excesos presuntuosos, pero al pretender atraparlo  el criminal volvió a escapar a través de túneles y el sistema de drenaje, sin que se haya detectado y prevenido la vía de escape, y ya estaba fuera del alcance de las fuerzas federales combinadas de elite que habían fallado intentando su captura cuando por un hecho fortuito fue detenido, ya que tras haber robado el automóvil en que escapaba fue denunciado por la víctima y por ello fue que dos agentes de la Policía Federal (PF) lo interceptaron y sin saber de quién se trataba fue conducido en un vehículo carente de blindaje y sin estar esposado hacia el Motel Doux, habiéndose corrido en todo caso el riesgo de nueva fuga por la escasa seguridad en el traslado y vigilancia de un malhechor de tan alta peligrosidad.

Pero en las imágenes del traslado de Guzmán, presumiblemente hacia el Motel, aparece a su lado  en aparente estado de inconsciencia un sujeto que

al parecer era su principal lugarteniente de nombre Orso Iván Gastélum Cruz alias El Cholo, generando suspicacia las imágenes oficiales difundidas en relación al previo operativo en la finca donde presumen estaban atrincherados El Chapo y sus secuaces, ya que en ellas se muestra a varios gatilleros muertos y entre ellos el cuerpo inerme y ensangrentado de una persona cuya fisonomía coincide con la del citado Cholo, quedando duda si este personaje fue ejecutado en el operativo o es quien fue capturado vivo en compañía de Guzmán, dado que no se le ha presentado a la opinión pública tras la detención.

Aún no se esclarece la cadena de complicidades a muy alto nivel en el Centro de Investigación para Seguridad Nacional (CISEN), en el sistema de reclusorios federales, en la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) y en la Secretaría de Gobernación, que le permitió al capo fugarse hace varios meses del Penal Federal de Máxima Seguridad de Almoloya de Juárez en El Estado de México, escape ocurrido al haber logrado  asombrosamente evitar todo obstáculo para construir túneles y vulnerar sistemas de vigilancia dentro y alrededor de la cárcel, así como en vías de comunicación terrestre y aérea que utilizó para huir, resultando grotesco que durante muchos meses haya logrado burlar todo esquema de inteligencia política, policial, ministerial, militar, naval, fiscal y financiera, siendo deprimente la honda penetración del crimen organizado al conocerse ahora por la revista Rolling Stone que Guzmán mantenía contacto frecuente con la actriz mexicana Kate del Castillo y el actor norteamericano Sean Penn, a quienes sin que alguna fuerza de seguridad lo impidiera, les otorgó entrevistas pues negociaban un filme para difundir su vida y obra.

No obstante que la Procuraduría General de la Republica informó ahondara en la investigación sobre cómplices del narcotraficante y habrá de citar a declarar a Kate del Castillo y Sean Penn, es absurdo los invite como simples testigos al afirmar que no hay ilícito inicialmente presumible a su cargo, siendo imperativo los presente obligadamente en calidad de indiciados o presuntos responsables de supuestos delitos al haber omitido denunciar la ubicación del narcotraficante, ya que además que no existe fuero especial o privilegio que evite cumplir la ley a quienes ejercen el periodismo y solapen que criminales prófugos permanezcan al margen de la justicia, ni Del Castillo o Penn son periodistas.

La percepción social es que además que fue detenido por golpe de suerte, capturar a este criminal era una obligación del Gobierno y no una acción que merezca aplauso, al ser demasiado tiempo seis meses para atrapar a quien enfrentó al enorme aparato oficial de inteligencia e investigación criminal con escasa protección de recursos humanos, equipo tecnológico y armamento, mas así se paseó cínica e impunemente por diversas zonas rurales y urbanas, gozando de protección de fuerzas policiacas y militares que le permitían sus movimientos, debiendo exigírsele a Penn y Del Castillo reiteren ante la Justicia cómo fue que el pasar tan fácilmente los retenes de inspección policial y castrense al tan solo reconocer los agentes o soldados al hijo de El Chapo, quien los acompañaba hacia el lugar donde se entrevistaron con el narcotraficante.

El pueblo aplaudirá cuando exista información muy clara y amplia, no sólo sobre la segunda fuga y la nueva captura del Chapo Guzmán, sino en relación a todo el entramado de complicidad criminal que existe y ha hecho factible las fugas y operaciones delincuenciales de Guzmán y sigan además delinquiendo impunemente diversos grupos del crimen organizado, por lo que es urgente que el Presidente Peña Nieto ordene la investigación a fondo y aproveche la oportunidad histórica de propinar un real golpe a la criminalidad, la corrupción, la impunidad y el posible inicio del desmantelamiento de las grandes redes de complicidad que ha tejido la delincuencia organizada en México y entre la que están involucrados altos funcionarios, acaudalados empresarios, banqueros y expertos estrategas financieros o fiscales, dirigentes políticos así como líderes sindicales o religiosos, así como especialmente altos mandos policiales y castrenses, debiendo ser motivo de celebración cuando quede expuesta la absoluta verdad y sean castigados todos los culpables sin importar su importancia política y social, debiendo analizarse especialmente la posible responsabilidad del titular de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, del Director del CISEN Eugenio Ímaz Gispert y del ex Comisionado de la CNS Monte Alejandro Rubido García. 

 

@salvadocosio1

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