Fuente Ovejuna

FederalesASESINOS#

Al grito de “¡Mátenlos como perros!”, policías federales dispararon contra un centenar de integrantes y simpatizantes de la Fuerza Rural, que ese infausto día 6 de enero de 2015 protestaban en Apatzingán porque su grupo había sido disuelto por Alfredo Castillo sin pagarles sueldo y aún sus familias enfrentaban embates de Los Caballeros Templarios, solapados por agentes federales y hay testimonios grabados en audio de 39 personas que vieron cómo ‘los federales’ los mataron a mansalva.

El entonces Comisionado Federal para la Seguridad y el Desarrollo de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, era la autoridad con mayor rango y declaró que en los sucesos de Apatzingán el saldo fue de solo un civil atropellado y ocho más que resultaron muertos por atravesarse en medio de la supuesta batalla entre federales y los presuntos narcotraficantes. 

Imágenes, audio y testimoniales pueden causar la consignación de elementos policiales de fuerzas federales, ya que el titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS),Monte Alejandro Rubido García, afirmó que es posible inferir uso excesivo de la fuerza o abuso de autoridad de elementos de la Policía Federal, por esos hechos suscitados y se ha dado parte a la Procuraduría General de la República (PGR) para las investigaciones correspondientes y deslindar responsabilidad de mandos y elementos de la Policía Federal que incurrieron en actos de barbarie criminal al haber abatido a esos ocho civiles en un presunto enfrentamiento, pero que en realidad fue una masacre al haberse ejecutado en forma artera a ciudadanos que se encontraban manifestándose en contra de actos de las autoridades.

 Según la versión que inicialmente esgrimió el gobierno federal, un comando conformado por integrantes del Ejército Mexicano, la Policía Federal y agentes de policía estatal desahogaron un operativo para someter a un grupo de civiles fuertemente armados que habían tomado las instalaciones de la Presidencia Municipal de Apatzingán y en el marco de esa acción los agentes federales fueron emboscados por integrantes de un grupo criminal conocido como Los Viagras y varios de los bandoleros y algunos civiles murieron en el enfrentamiento; sin embargo, desde que surgió la información sobre el cruento suceso, voces de testigos señalaron que los policías federales ejecutaron artera y cobardemente a los civiles y que era mentira quienes se estaban manifestando tuvieren en posesión armas de grueso calibre, dado que solo algunos de los manifestantes portaban armas cortas y otros estaban armados con palos y fierros, además de no tener ningún tipo de vinculación con algún grupo criminal. 

Se han difundido ya escenas de esa matanza y en efecto de advierte que #FueronLosFederales y este nuevo episodio en la cadena de escándalos que manchan de sangre al gobierno federal a cargo de Enrique Peña Nieto recrudece la exigencia en cuanto al esclarecimiento y acciones eficaces para obtener Justicia en los casos de la barbarie de Tlatlaya en el Estado de México sucedida en Junio de 2014 cuando murieron al menos 22 personas fusiladas a mansalva por elementos del Ejército Mexicano y por lo cual ya hay un proceso abierto contra soldados y mandos militares, existiendo el dictamen del grupo plural de diputados federales que investigan el espinoso asunto y la información que recién brindó el Secretario de Gobierno del Estado de México quien acusa al Comandante de la Zona Militar de propiciar el ocultamiento de información sobre la matanza de civiles cometida por soldados y sus superiores jerárquicos que los ordenaron, así como los crímenes ocurridos en Iguala, Guerrero en Septiembre de 2014 contra estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en los cuales existe presunción de culpabilidad de agentes y autoridades federales y estatales, por acción u omisión negligente. 

 Causa rabia y estupor conocer imágenes y voces inherentes a la artera matanza de civiles a manos de ‘federales’ en Apatzingán, pero más coraje el percibir la falta de sensibilidad del Presidente de la República Enrique Peña Nieto al no haber atinado a ordenar la investigación del caso desde que surgieron las voces y los indicios en cuanto a la presumible responsabilidad de efectivos militares o policiales federales y hacerlo hasta que ahora aparecen pruebas tan contundentes y solo forzado por ello, pero lo que provoca enojo en demasía es ese férreo empeño por proteger y a su esbirro Alfredo Castillo Cervantes, a quien tras haberlo tenido ocupando antes ya cuatro importantes cargos y en todos ser reprobado por su nefasta actuación al frente de ellos, ahora le cumple su capricho designándolo Director General de la Comisión Nacional del Deporte causando molestia en la comunidad deportiva por la falta de perfil adecuado para el cargo, además que resulta obvio el interés presidencial por apropiarse y manipular la política y la economía del deporte amateur tras la muerte de Mario Vázquez Raña y buscar encumbrarlo rumbo a la candidatura de su partido el Revolucionario Institucional (PRI) a la gubernatura del Estado de México al haberse descarrilado ya  el inicial aspirante favorito de Peña , que sin duda era David Korenfeld Federman recién defenestrado como Director General de la Comisión Nacional del Agua, al haber caído por el escándalo del helicóptero oficial usado para asuntos familiares y la sarta de mentiras que profirió para intentar evadir su responsabilidad administrativa, penal, política y social. 

Alfredo Castillo debe ser procesado por los crímenes de los agentes federales que propició y tolero en contra de ciudadanos michoacanos víctimas de su prepotencia y carencia de escrúpulos. 

@salvadorcosio1

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