Fuente Ovejuna

#FRANCISCOyGUERRAMUNDIAL

Francisco dice que los atentados criminales en París del pasado viernes 13 de noviembre son pieza importante del rompecabezas para generar la tercera guerra mundial, y lo cierto es que al ser reivindicados por el El Estado Islámico (EI), Francia volvió a bombardear sus enclaves en Siria, como lo hizo en septiembre pasado 6 ocasiones; envió al Golfo Pérsico el portaaviones Charles de Gaulle para triplicar la capacidad de sus ataques aéreos y el Presidente François Hollande exigió apoyo de sus aliados europeos al decir que: “un atentado contra Francia es un atentado contra toda Europa” gestionando una sesión extraordinaria del ‘Consejo de Seguridad’ de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para acordar la lucha internacional contra el terrorismo.

La acción bélica en Siria seguirá matando miles de inocentes pero Hollande busca demostrar agilidad y firmeza al responder agresiones contra su Pueblo; ya incrementó 3 meses más el estado de emergencia y excepción de garantías que decretó tras los ataques del EI en París y cabildea reformar su Constitución para dotar de facultades excepcionales a su gobierno y actuar con libertad ‘para combatir el terrorismo y preservar la seguridad nacional de Francia y sus habitantes’, aunque ello implique restringir derechos fundamentales de los ciudadanos al realizar cateos, detenciones y arraigo de personas, así como intervención de telecomunicaciones y redes civiles de información, sancionando con mayor severidad a presuntos terroristas facilitando expulsión de extranjeros o pérdida de nacionalidad al ser franceses, resultando cualquier exceso involuntario contra inocentes ‘un simple daño colateral inevitable para salvaguardar a la Patria’; además el gobierno aumentará sustancialmente el presupuesto para contar con más efectivos militares y policías con mayor equipamiento.

Al referirse a los eventos sangrientos en París, Francisco dijo: “Estoy conmovido y entristecido, no entiendo, pero estas cosas son difíciles de entender, más aún siendo hechas por seres humanos; estoy profundamente conmovido y triste”, al tiempo que rechazó tajante cualquier justificación religiosa para causar daño y muertes, pero habría que recordarle al Pontífice que también es inhumano e injustificable todo lo que se hace contra la humanidad por los propios humanos, cuando ‘el hombre es lobo del hombre’, y sin dejar de preocuparnos por el terrorismo, organizar una guerra con muchas razones humanitarias que justifican emprenderla generando participación y unidad mundial para ganarla.

Urge una guerra mundial contra la muerte de miles de niños por hambre en México y el mundo, para enfrentar el incremento de enfermedades mentales y para ayudar a miles que abatidos por falta de alimento para llevar a sus hijos deciden engrosar las filas del crimen al carecer de alternativas para obtener dinero lícitamente al haber perdido sus empleos por las mala política económica; es urgente una batalla mundial por recuperar para los pueblos la capacidad de producción y autosuficiencia alimentaria y evitar el abandono de los campos de producción agropecuaria, y podríamos iluminar símbolos o edificios para generar sentimiento de apoyo por todos los indigentes, los ancianos y niños desvalidos en nuestra propia nación de inmensa mayoría en la pobreza, haciendo el esfuerzo por ayudar o al menos llamar la atención por los cientos de enfermos que mueren al no ser debidamente atendidos en hospitales y clínicas, sea por discriminación o por falta de infraestructura e insumos médicos al haberse desviado los recursos públicos a fines mezquinos de carácter privado.

Son muchas las luchas para las cuales no hay comprensión ni unidad social y a pesar de todo eso que nos flagela, no proclamamos una necesaria guerra global ni iluminamos monumentos para respaldar, a pesar de ser numerosas las víctimas inocentes de acciones brutales de exceso de fuerza pública de policías y soldados, como en Apatzingán, Óstula, Tanhuato, Tlatlyaya, Iguala y muchos sitios más pensando en la injusticia y en el sufrimiento de sus familias, pero tampoco hacemos cadenas de pensamiento reflexivo y búsqueda de respaldo social para que el auxilio a demasiadas mujeres vulneradas y explotadas así como tanto niño y adulto cuyos cuerpos siguen apareciendo destrozados en fosas comunitarias.

No hacemos manifestaciones porque siguen impunes asuntos dolorosos como los muchos pequeñitos que con la tolerancia de autoridades de los tres órdenes de gobierno murieron quemados por negligencia y voracidad empresarial en la Guardería ABC de Hermosillo o por las varias empleadas de la tienda Coppel en Culiacán quemándose con inenarrable sufrimiento por haberlas dejado sus bárbaros patrones encerradas haciendo inventario y murieron por negligencia criminal al dejarles morir salvajemente incineradas antes que romper puertas por no dañar sus instalaciones.

Esas son nuestras grandes batallas, además de sentirnos tristes y llorar u orar por los graves incidentes sangrientos ocurridos en París y muchos otros más igual de crueles que suceden en otras regiones del mundo y pero debemos gritar, iluminar edificios, mostrando signos de rabia y dolor, para que se actúe y pronto termine tanta injusticia y flagelos que aquejan a nuestra sociedad mexicana.

 

 @salvadocosio1

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