Fuente Ovejuna

#EXIGENCIAyDESOBEDIENCIA

Rubén Espinosa Becerril, periodista gráfico veracruzano de 31 años de edad, y la chiapaneca Nadia Vera de 32 años, antropóloga egresada de la Universidad Veracruzana, realizaban constante denuncia sobre la violencia e impunidad en el Estado de Veracruz y señalando como responsable al Gobernador Javier Duarte de Ochoa, fueron encontrados muertos la noche del pasado 02 de agosto en el departamento 401 del edificio ubicado en el número 1909 de la calle Luz Saviñon, en la colonia Narvarte de la Ciudad de México, y según la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) el móvil pudo ser el robo, a pesar que no hay evidencias de saqueo y los asesinados presentaban muchas marcas claras de flagelación por haber sido sometidos a tortura prolongada y una herida de bala en la frente como cuando sicarios ejecutan a personas ultimándoles con el famoso “tiro de gracia”.

Espinosa colaboraba desde Veracruz para la revista Proceso y en octubre de 2013 él y otros reporteros de Xalapa fueron agredidos por policías estatales cuando cubrían el desalojo violento de un plantón de maestros y alumnos de la Universidad Veracruzana y además les fueron proferidas amenazas de muerte en forma directa por personajes reconocidos como elementos de la Policía estatal, denunciaron los hechos en la Capital de la República logrando la creación del colectivo FotorreporterosMx, que aglutinó a decenas de comunicadores que realizaron una protesta vendándose los ojos afuera de la representación del gobierno de Veracruz en el Distrito Federal.

Espinosa y Vera participaban activamente en los reclamos de justicia por el caso de la periodista Regina Martínez, que siendo corresponsal de la revista Proceso en Veracruz fue asesinada en 2012 y se habían convertido en periodistas demasiado incómodos para Javier Duarte de Ochoa a quien acusaban por los al menos 14 homicidios que contra comunicadores se habían suscitado durante su gestión como Gobernador.

La persecución, salvaje tortura y ejecución artera de estos comunicadores han generado el culmen de hartazgo y coraje de muchos mexicanos por la falta de gobernabilidad y la carencia de respeto de la autoridad por el imperio de la ley, porque además de engrosar el número de comunicadores y luchadores sociales muertos o desaparecidos y se suman a los muchos miles de seres humanos que han sido ejecutados, flagelados o desaparecidos forzadamente en este México que cada día se pudre más y llegará pronto el completo hartazgo del pueblo ante tanta barbarie y la sociedad habrá de dar el paso de incrementar su organización para autodefenderse y dejar de obedecer al poco confiable gobierno.

Es dolorosa la realidad de este nuestro México donde para muchos de nuestros gobernantes nunca pasa nada, pues para ellos basta con simplemente negar cualquier situación que parezca inadecuada, rechazar de tajo y sin argumentos válidos que se haya cometido algún acto de abuso de autoridad o de negligencia criminal, lamentar quizá solamente los hechos y quedarse muy tranquilos con tan solo expresar su discurso demagógico condenando los hechos violentos y ofreciendo “ordenar urgentemente se realice todo lo necesario para que no vuelva a suceder algún episodio similar, indicando a las dependencias correspondientes la investigación conducente y se aboquen de inmediato a efectuar todo lo que esté legalmente a su alcance para que los culpables de los actos criminales sean identificados, detenidos, consignados y procesados, a fin que reciban la condena ejemplar que merecen”.

La ejecución de Espinosa, Vera y otras tres personas que les acompañaban al ser agredidos detonó una gran manifestación nacional que no solo es por lograr Justicia para ellos, su familia y quienes fueron sus seres queridos, sino como una exigencia general de justicia y si los gobiernos mantienen su cómoda actitud de no hacer nada o seguir complacientes al respecto, una amplia convocatoria a la sociedad mexicana a efecto de realizar acciones para la autodefensa y la repulsa total hacia quienes delinquen y matan y también a quienes lo toleran e incluso lo provocan, una exhortación a defender la vida y la legalidad, para poner un freno a tanta barbarie y salvajismo que puede convertirse en algo similar a aquel llamado a la desobediencia civil frente a los malos gobiernos a que hacía referencia Gandhi.

Hay evidencias en audio y video de expresiones amenazantes recurrentes del Gobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa contra periodistas y activistas sociales, y antes de la muerte de Espinosa y Vera ya han ocurrido varios casos de secuestro y ejecución como los de Regina Martínez y Gregorio Jiménez de la Cruz, de ahí la exigencia para que deba Duarte ser investigado pues estos crímenes y otros similares se le atribuyen a él.

Pero también hay una exigencia en cuanto deban ser ya investigados, detenidos y procesados otros gobernantes y muchos altos mandos militares y policiales que han sido y son parte de la causa y la acción de tanta violencia en este México que duele porque se desmorona económicamente, pero también se despedaza socialmente ante la falta de acción positiva de las autoridades y más aun, por la colusión de muchos funcionarios que están involucrados con los diversos grupos o cárteles del crimen organizado y se han apoderado de la gobernabilidad sin que existan condiciones para la seguridad y la certidumbre legal de la población, inmersa en el terror.

Basta ya de tantos ejecutados, desaparecidos, secuestrados, incinerados, enterrados vivos o descuartizados, basta de crímenes y de impunidad, no tenemos derecho quedarnos impávidos e inermes ante todo lo que ha sucedido en México los últimos años, especialmente los seis años de la Presidencia de Felipe Calderón y los casi tres a cargo de Enrique Peña Nieto, es necesario motivar la intervención de organismos e instituciones oficiales y no gubernamentales del ámbito internacional porque parece que ya poco se puede hacer desde y en México, donde campea la inseguridad, la corrupción, la criminalidad, el abuso de autoridad y la impunidad, además que de nada sirven ya las recomendaciones e informes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

@salvadorcosio1

opinión.salcosga@hotmail.com