Fuente Ovejuna

#CumbreyDescredito

La primera Cumbre Iberoamericana fue la de Guadalajara en 1991 y a ella asistieron todos y cada uno de los Jefes de Estado y de Gobierno de las 22 naciones de Iberoamérica, esa gran región que conforman las naciones de la llamada “Península Ibérica” así como las naciones de Latinoamérica: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, El Salvador, Uruguay, Venezuela.

La cumbre de Guadalajara fue exitosa, pues además de ser hasta ahora la única que ha logrado concitar a todas las naciones que deben participar, concluyó con trascendentes acuerdos que en su mayoría fueron cumplidos adecuada y oportunamente, y fueron benéficos para México y muchas naciones que los aprovecharon, además que la celebración del evento propició para Jalisco el reforzamiento de la infraestructura de la urbe tapatía por parte de la Federación y del Gobierno estatal, entonces a cargo del gobernador Guillermo Cosío Vidaurri, significándose entre otras obras el boulevard de la Solidaridad Iberoamericana, para acceder con fluidez al Aeropuerto Internacional Miguel Hidalgo, la Biblioteca Iberoamericana en el Centro de Guadalajara, el Parque de la Solidaridad Iberoamericana, la consolidación de servicios básicos en la mayoría de colonias en Guadalajara y Zapopan, además del impulso a la bella ciudad de Lagos de Moreno, donde los Reyes Juan Carlos y Sofía acudieron y se edificaron instalaciones feriales, lienzo charro de categoría nacional y establecimientos de hospedería, que aun significan estructura fundamental para su desarrollo y crecimiento socioeconómico.

La Cumbre Iberoamericana está en su vigésimo cuarta edición y ha perdido fuerza ante la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (CELAC), UNASUR o la Alianza del Pacífico y en esta reunión de Veracruz hay ausencias de quienes rechazan impulsar más intervencionismo y libre comercio: No vino la dignataria de Brasil, Dilma Roussef, porque prefiere centrarse en la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), el presidente de Venezuela Nicolás Maduro está concentrado en la llamada Alianza Bolivariana (ALBA), se disculpó por salud precaria la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, en tanto Daniel Ortega, de Nicaragua, decidió atender la problemática que aqueja a su nación y para el presidente de Bolivia, Evo Morales, estas cumbres no son relevantes, en tanto que el presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, regresó a su país por supuestos motivos de salud, de ahí que solo hay presencia de la izquierda menos dogmática, como la que ejemplifican el presidente de Uruguay, Don José Alberto Mujica, así como la dignataria de Chile, Michelle Bachellet, y el presidente de Ecuador, Rafael Correa.

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, intentó aprovechar la celebración de la cumbre a fin de alardear en relación al éxito de las recientes reformas estructurales que impulsó en su país, que según él han dejado ya frutos en relación a la reactivación de la economía de los españoles, pero que al igual que lo acontecido en México con las reformas que provocó el presidente Peña Nieto, han sido dolorosas para la población y no existe realmente en ninguno de los dos países beneficio real a la economía popular ni mejores condiciones de bienestar por lo que ambos mandatarios no tienen en verdad mucho de qué presumir.

Como era una costumbre y ahora quedó trunca, no hubo programa especial para esposas de Jefes de Estado y de Gobierno, las mal llamadas “Primeras Damas”, para no exponer a la esposa del presidente de México tras el escándalo relativo a la muy valiosa mansión que posee Angélica Rivera Hurtado de Peña, que mancha de corrupción e impunidad la imagen de la pareja presidencial mexicana, tras además del insultante del lujo de la finca, saberse el involucramiento de empresas favorecidas por Peña con jugosos contratos gubernamentales, tanto cuando fue gobernador del Estado de México como ahora que es el presidente de la República, lo que además de la inseguridad y la violencia que sufre México son razones por las que también algunos mandatarios evadieron el encuentro, no quedando exento en los comentarios de antes y durante la cumbre los acontecimientos trágicos provocados por criminales y funcionarios cómplices en Guerrero, así como el incremento del índice delictivo en general, el desprestigio de las instituciones mexicanas por propiciar violación sistemática a derechos fundamentales y la creciente corrupción e impunidad.

Aunque se intentó dejar de lado la confrontación ideológica y que la cumbre en Veracruz fuere con asistencia cabal de todos los que la integran, centrándose la temática en asuntos de educación e innovación, fallaron los esfuerzos diplomáticos de México y de España y la reunión será como las últimas, solo un protocolo y de escasos resultados, la siguiente convocatoria ya no será para una reunión anual sino que la próxima será en Bogotá en el año 2016, esperando que las condiciones políticas que en esa época imperen sean más adecuadas para que tanto el presidente de Colombia como el Rey Felipe VI de España puedan desplegar un mejor esfuerzo y logren rescatar este valioso espacio de concertación para la cooperación iberoamericana.

@salvadocosio1

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