Fuente Ovejuna

#COMPRAdeIMAGEN

Tras el conflicto diplomático que pretendió generar el panista José Antonio Meade, Secretario de Relaciones Exteriores del gobierno federal mexicano que encabeza el Presidente Peña Nieto, al amenazar con el envío de una “Nota Diplomática” mediante la cual “regañaría” al Papa Francisco por la polémica carta privada en la que el Pontífice Romano le refirió a un amigo Legislador argentino la grave crisis de inseguridad que golpea a nuestro país acuñando el término “mexicanización”, y que terminó sin mayor problema tras la eficaz intervención del embajador de México ante el Estado Vaticano, Mariano Palacios, que logró distender la situación con una simple aclaración de un subalterno de Francisco, ahora el Papa provoca nueva controversia al hablar sobre la violencia creada en México por los grupos criminales que ha dejado decenas de miles de muertos en los últimos años, al decir que son “un castigo del diablo debido a su histórica devoción católica” y que la solución a esta problemática exige a todos los mexicanos “poner el hombro” y además exigir más y mejor tarea de los gobernantes a quienes hay que ayudar a cumplir sus responsabilidades y el Papa se refirió por segunda ocasión a los 43 estudiantes de Ayotzinapa, desaparecidos y quizá asesinados por policías y narcotraficantes en Iguala, Guerrero.  

“Hay gente a la que quizás la muerte de estos chicos no les llegó, ‘se les resbaló’, pero la mayoría del pueblo mexicano es solidario y creo que todos tienen que poner el hombro ahí, para resolver esto de alguna manera”, agregó El jefe del Estado Vaticano y aun en medio del disfrazado lenguaje, hizo sentir que el tema debe ser preocupación de todos los mexicanos y que se debe seguir en el empeño por resolverlo exigiendo, pero a la vez apoyando a las autoridades, lo que vuelve sin duda “a poner el dedo en la llaga” y refrendar la atención mundial sobre dichos crímenes que han causado severo impacto a raíz del matiz del asunto, que envuelve la participación de criminales y funcionarios y evoca la incapacidad del gobierno mexicano para resolver el tópico y frenar delincuencia, corrupción e impunidad.  

La captura de varios importantes capos del narcotráfico no conlleva automáticamente la eliminación de los carteles, pues nuevos cabecillas toman su lugar y siguen operando, además, han surgido muchos más carteles, cada vez más crueles y sanguinarios, que además de al narcotráfico también se dedican a la extorsión, el secuestro, la trata de personas, el apropiamiento forzado de bienes, entre otros delitos graves.

La corrupción en México es una de las prácticas que ha abonado a la decepción que existe en el extranjero sobre el Presidente Peña Nieto y su gobierno, siendo el más dañino ejemplo el escándalo que lo involucra a él, a su esposa y a miembros de su gabinete con actos de conflicto de interés y corrupción, por lo en este momento a México se le ve como un país con una estrategia de desarrollo de corto plazo, sin capacidad para atacar sus problemas de corrupción, con un gobierno inmerso en una severa crisis por la incredibilidad y la desconfianza social, ya que los ciudadanos están hartos de los niveles de violencia en el país y están perdiendo la paciencia ante la falta de resultados de las estrategias gubernamentales, y hay señalamiento en cuanto a la creciente participación de policías federales y locales, así como miembros del ejército mexicano en actividades delictivas, lo que hace que desde el exterior se aprecie a México como un estado fallido en el que las autoridades de los tres ámbitos del poder público son parte fundamental del problema de incertidumbre e inseguridad y además son las generadoras de la corrupción e impunidad.

Se debe aceptar el problema: el crimen organizado ya penetró al gobierno y a las policías a todos los niveles, además de haber infiltrado a sectores clave de la economía y la vida social del país y debe actuarse de inmediato y fortalecer a las instituciones para afrontarlo, pero no solo debe combatirse la corrupción cuando es la prensa o la sociedad quienes la descubren, porque hay demasiada corrupción que no se advierte fácilmente y es la que debe identificarse y abatirse y el centro del problema es el atractivo económico que los carteles del crimen ofrecen en regiones y poblados y eso solo se puede combatir con adecuadas políticas públicas que propicien seguridad, a partir del mayor y mejor desarrollo socioeconómico integral y la consecuente cohesión social. 

México necesita también inversión en infraestructura  y servicios, además se debe depurar a las policías federales, estatales y municipales y abatir la infiltración del crimen organizado en las estructuras de investigación criminal, procuración e impartición de justicia y en el sistema de reclusorios que es todo menos “de reinserción social”.

El equipo presidencial insiste en que los señalamientos que emanan de medios o analistas y líderes sociales son inadecuados y fuera de contexto, no han calado los comentarios de personajes importantes tanto mexicanos como extranjeros ni los conceptos que han emanado de medios de comunicación internacionales,  como tampoco se han considerado como atendibles los juicios de valor emitidos por organizaciones internacionales y se minimiza a los comentarios realizados por periodistas y analistas de medios internacionales.

Peña Nieto confesó al diario Inglés Financial Times que estaba consciente de la ausencia de credibilidad social hacia el gobierno y las instituciones, pero la única reacción tras ese mea culpa fue pagarle millonadas a productores de cine y a revistas como HOLA, a efecto de que hablen bien de México y no hay acciones contundentes para remediar la desconfianza mediante proyectos y programas eficaces para abatir inseguridad, criminalidad, violencia, corrupción, impunidad, los vicios del burocratismo extremo y la dispersión de esfuerzos gubernamentales y evidentemente no hay aún esquemas activados a fin de reactivar la economía nacional, ahora despedazada.

 No es comprando medios para que oculten los problemas reales y hablen bien del gobierno y pagando a empresarios para que callen las voces incomodantes de quienes desde el periodismo expresan la realidad mexicana como el país va a avanzar, tampoco va a mejorar México buscando criminalizar la opinión social que se expresa en la calle o en redes digitales ni amenazando a quienes en las redes de información social o en medios de comunicación expresamos opinión y buscamos forjar conciencia cívica.  

 @salvadocosio1

opinion.salcosga@hotmail.com