Fuente Ovejuna

#BERRINCHEyRECULADA

Además de ser la Sede de la más Alta Jerarquía de la Iglesia Católica Universal, El Vaticano es también un Estado integrante del concierto mundial de las naciones cuyo jefe es Jorge Mario Bergoglio, y el Gobierno de México aprovecha esta dualidad para fingir que no viola el esquema legal constitucional del Estado Laico al gastar tiempo, dinero y esfuerzo de servidores públicos que acuden a eventos de la Iglesia Católica tanto en Roma como en diversas poblaciones del país, lo que es ilegal por ser acciones ajenas a las relaciones oficiales entre naciones al considerarse simples actos de culto de la Iglesia Católica cuyo Sumo Pontífice es el Papa Francisco, quien para esos asuntos debe ser considerado como líder religioso y no apreciarlo formalmente en su calidad de Jefe de Estado.

En una carta privada el Papa Francisco advirtió a su amigo el legislador Gustavo Vera, presidente de la organización no gubernamental La Alameda, del riesgo de “la mexicanización de Argentina” por el avance del narcotráfico en dicho país y escribió: “Veo tu trabajo incansable a todo vapor, pido mucho para que Dios te proteja a vos y a los alamedenses, y ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización.

Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror”. Lo dicho por Francisco provocó una absurda reacción del gobierno de Peña Nieto, que se equivocó al abrir un nuevo frente de conflicto al intentar por conveniencia visualizar a Francisco como Jefe de Estado y por ello sujetarlo al posible reclamo oficial, pero tras la torpeza inicial del panista Secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade Kuribreña, el Presidente se vio obligado a recular tras caer en cuenta que tenia todo que perder y nada que ganar, ya que lo comentado por Bergoglio fue en el entorno de su libertad personal de expresión privada, además que su dicho tiene sustento y está basado en hechos reales, además que es inmensamente mayor la autoridad moral de que goza El Papa que la escuálida imagen desprestigiada que tiene el gobierno mexicano y el Presidente Peña Nieto. 

Al respecto, el recién ungido Cardenal Alberto Suárez Inda, Arzobispo de Morelia y mencionado como próximo Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en la que sucedería al Arzobispo de Guadalajara Cardenal José Francisco Robles Quintero, manifestó que es generalizada la imagen de violencia relacionada con el crimen organizado que nuestro país se ha construido en el mundo. 

La absurda amenaza del gobierno de México al Papa es como si nuestro país debiera enviar Nota Diplomática al presidente norteamericano Barack Obama cada vez que su gobierno emite alertas sobre la violencia e inseguridad en México y advierten a sus connacionales de no viajar a ciertos lugares de nuestro país por ser peligrosos.

Y tras haber expresado el domingo 22 de febrero pasado que oraba porque los mexicanos encontráramos y construyéramos el gobierno que merezcamos, al recibir el premio Oscar a la mejor película por su filme Birdman, el laureado cineasta Alejandro González Iñárritu, abundó en su opinión el pasado lunes 23 en entrevista para CNN y reiteró que su mensaje político al recibir el ultimo galardón en Holywood “fue lo que muchos mexicanos sienten, todos coincidimos en que las cosas deben de cambiar de una vez para siempre, el nivel de insatisfacción, injusticia, corrupción e impunidad ha llegado a niveles insoportables, y pedí una oración con la esperanza que se pueda construir una mejor nación entre todos los ciudadanos, para lograr una vida más segura, con más garantías y derechos y con un gobierno que deba servir a la sociedad, no utilizar a nuestra sociedad, y en el que haya justicia y vayan a la cárcel los que cometen delitos”. 

El director de Amores Perros, 21 Gramos, Babel, entre otras películas relevantes, ha sido insistente en su reclamo de justicia relativo a los crímenes contra estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa perpetrados el 26 de septiembre pasado en Iguala, Guerrero, y el propio Francisco, antes de este comentario sobre la “mexicanización de Argentina”, también había expresado una petición de plegaria y una exhortación al gobierno mexicano a atender de mejor manera ese espinoso tema y abogó por las víctimas, además que ya antes también había mostrado su preocupación por la violencia y en especial por los crímenes contra clérigos en México.

 A fines del 2013, meses antes de que en febrero de 2014 le entregarán los Premios Oscar por su película Gravity, el también cineasta Alfonso Cuarón había expresado fuertes críticas al Gobierno de Peña Nieto por la inseguridad y la problemática económica del país y ello motivó una acre réplica del propio Peña y un ríspido y profuso intercambio de comentarios entre ellos, pero al poco tiempo Peña tuvo que felicitar a Cuarón por los galardones internacionales obtenidos, tal como ahora el presidente se vio obligado a felicitar a González Iñárritu a pesar de la conocida actitud crítica del ahora internacionalmente multipremiado artista mexicano.

 Ya son, pues, varios los desencuentros con instituciones y personajes en los que el Presidente Enrique Peña Nieto ha debido “tragar sapos” y ha debido recular y al bajar la cabeza aceptar la necesidad de ceder para concluir episodios de enfrentamiento, como lo sucedido con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, diversas instancias de la Organización de las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, El Papa Francisco y los reconocidos cineastas Cuarón y González Iñárritu.

Para poder salir del marasmo y volver a crecer como nación, es cierto que debemos encontrar y construir el mejor gobierno que merecemos, uno que con menos berrinches y más trabajo eficaz a favor del bienestar de los mexicanos resuelva la crisis real de inseguridad, desconfianza y carencia de solvencia moral de los funcionarios frente a la sociedad mexicana y la opinión pública internacional.

@salvadorcosio1 

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