Fuente Ovejuna

#ANTITESISySINERGIA

México y Estados Unidos de América comparten 3,142 kilómetros de franja fronteriza y una intensa actividad económica, además un poco más de 34 millones de personas de origen mexicano habitan al norte del río Bravo representando un porcentaje aproximado del 11 por ciento de la población del vecino país del norte, razón suficiente para una preocupación normal en cuanto a resultado y consecuencias de la jornada electoral de nuestro mayor referente económico para México y los mexicanos, debiendo advertir que en las últimas décadas no se habían presentado frente a frente y en forma tan altamente competida dos candidatos tan antagónicos, con un talante, una trayectoria y una visión tan distintas. Otras elecciones ponían en contraste ideologías, pero nadie dudaba que ganase quien ganase, el rumbo de la primera potencia mundial no sufriría un cambio brusco porque de cualquier manera había componentes para garantizar continuidad y estabilidad en lo básico.

Dadas las condiciones de inexorable vinculación entre ambos países, causó gran preocupación y terror el contenido del discurso ofensivo, rabioso, promotor de odio y ataque contra los mexicanos reiteradamente expresado por el patán y palurdo mercader neoyorquino sicofante de la política llamado Donald Trump, candidato del Partido Demócrata a la presidencia de la vecina nación norteña, resultando lógico el temor por las consecuencias de la eventual victoria del payaso lenguaraz y nefasto aspirante a político en un escenario en el que podrían producirse expulsiones o deportación masiva, segregación mediante la edificación de un gigantesco muro fronterizo y el estrangulamiento de la relación comercial bilateral entre ambos países, causarían el colapso financiero de México y el grave quebranto y depauperamiento de la calidad de vida de los 120 millones de habitantes que poblamos este de por sí sufrido país, una nación con un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita cinco veces menor que el del promedio de los pobladores del país vecino, siendo el segundo socio comercial de Estados Unidos de América y el primer destino de las exportaciones de Texas, Arizona y California, además del segundo mercado para otros 20 estados, con la anotación clave en cuanto a que 6 millones de empleos en la nación vecina dependen del comercio con México y el flujo comercial entre ambos países es de un millón de dólares por minuto, de ahí que los posibles conflictos estarían generando una inmensa tensión entre los dos países, mayor a la que se generó con motivo de la guerra mediante la cual el gobierno norteamericano se anexó Texas en 1846.

Trump superó el límite de la decencia pública, nunca se había visto a un candidato amenazar al otro con llevarle a la cárcel y pronunciar una sarta de sandeces y ofensas alevosas en televisión o incitar a miles de personas a corear consignas en un mitin contra una nación vecina y socia comercial como lo es nuestro México. 

A diferencia del contenido punitivo y perverso del discurso electorero de Trump, la candidata del Partido Demócrata Hillary Rodham-Clinton apostó por un mensaje tranquilo y de tinte integrador, dejando sentir que su gobierno será una continuación de las líneas maestras del presidente Barack Hussein Obama, que además de optar por preservar las cosas positivas en funcionamiento, apostar por posibles negociaciones moderadas para la factible mejora de los esquemas migratorios y del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).  Trump prometió expulsar a millones de inmigrantes indocumentados y obligar a México a pagar por la construcción de ese famoso muro en la frontera, se declaró admirador del presidente ruso Vladimir Putin y muy decidido a redefinir la alianza de su país con Europa y especialmente revisar el papel de la poderosa nación en la Organización del Tratado de Defensa del Atlántico Norte (OTAN) y ajustar todos los tratados de libre comercio existentes además del TLCAN, predicó la necesaria tortura contra terroristas y el establecimiento de una política de restricción máxima al ingreso bajo cualquier forma legal de personas con alguna vinculación con naciones de filosofía o raíz musulmán, y amenazando

Con impugnar sin miramientos el resultado de no serle favorable, inundado por el ánimo de provocar caos institucional en su país y hasta en el ámbito mundial. El polémico negociante de baja calidad o nivel de escrúpulos y valores enfrentó a una mujer preparada y con amplia experiencia personal y en la actividad política interna y en el contexto internacional, de corte progresista pragmática, política reformista con amplio conocimiento del ejercicio del poder, con el soporte de una amplia base sociopolítica que además de los atributos personales de la aspirante, contó con el impulso del rechazo a su malafamado antagonista y el temor a sufrir las consecuencias en cuanto a dejarlo llegar a la presidencia del país más poderoso o al menos el más influyente del mundo, además que cosechó de la labor y basamento que deja el aún presidente Obama, que aunque comprendido y respetado quizá tardíamente, deja una nación en el rumbo de la conciliación interna y la ruta adecuada de la concertación para la máxima armonía entre lado naciones del orbe. Un presidente que será bien recordado por su labor y buen comportamiento personal y de su respetada y hasta querida esposa y familia.

 @salvadocosio1

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