Apuntes

En sus marcas, listos..., fuera

Los rituales político-electorales son inevitables y la subordinación de las administraciones públicas a éstos se repiten. Nuestra cultura y estructura político-electoral están configuradas para ello, y quien se integre o participe queda atrapado. No se trata de los ciudadanos de “a pie”, sí del círculo político que vive, sobrevive y revive sobre esos rituales.

Los ciclos sexenales y trianuales para renovar cabezas de poderes públicos ofrecen en los primeros dos años, tratándose de sexenios (Presidencia, Gubernaturas y Senado), y el primer año para los trienios (Diputados y Ayuntamientos), el “tiempo libre” para armar y estructurar lo que será el resto de la gestión.

A escala federal, concluido y muerto el Pacto por México, con reformas constitucionales y estructurales en materia laboral-educativa, persecutoria-fiscal, venta-energética, centralización-político electoral, monopolización-telecomunicaciones, ha llegado al punto del quiebre y perversión-traición. La concreción en leyes secundarias de las bases constitucionales sobre las reformas hechas, ponen en vilo al gobierno federal en distintos frentes.

En Jalisco, el regreso al Senado del número dos de la Administración es en función de un cálculo político-electoral que deja a la Administración ante sí misma, con el principal reto de mostrarse de quién y qué está hecha.

El retorno de Arturo Zamora Jiménez al “centro” no es sólo una decisión de salvaguarda personal ante la desate y refriega (controlada con “Sirenas mediáticas”) ya presente entre los grupos que se parten y reparten espacios de poder y presupuesto como si fuese eterno. La vuelta al “centro” le permitirá a Zamora Jiménez incidir más en lo local que en un espacio acotado por las reformas político-electorales. Baste ver cómo quedaron los ahora llamados “Organismos Públicos Locales” con la nueva Ley Electoral (ver http://goo.gl/D5csVz)  y la nueva facultad del Senado para nombrar magistrados electorales locales. La política ha vuelto a jugarse en el centro.

Es momento de reacomodos. De identificar y moverse a las posiciones estratégicas de acuerdo con los ciclos de los rituales político-electorales. Hay quienes ven pensando que mañana tiene más días, y otros ven que mañana sólo es un día; los que viven y los que sobreviven; los de mirada corta, los amplitud de horizontes; los cautos, los voraces.

 

Twitter: @jrubenalonsog