Apuntes

l3gdl.com: transparencia focalizada

Al hablar de “transparencia focalizada” me refiero a las acciones y actitudes pro activas de un sujeto obligado que abre y pone a disposición pública información sensible sobre un proyecto específico, que es de interés colectivo-ciudadano, en el que participan diversos actores de manera corresponsable, y están en juego decisiones y recursos públicos de alto impacto. La apertura y puesta a disposición pública de dicha información reduciría actos de corrupción, favorecería a la rendición de cuentas y otorgaría legitimidad a la obra.

El proyecto de la Línea 3 del Tren Ligero de Guadalajara encuadra en dichos supuestos para tratarse como transparencia focalizada. La trascendencia social, política, económica, de este proyecto amerita y exige que sea tratada así desde las instancias pública-gubernamentales, las empresas privadas que participan y la sociedad, en grupo o de manera individual. Son tres grupos en los que recae la responsabilidad para que opere la transparencia. No es, pues, sólo un asunto de gobierno.

Por lo que toca al primer obligado a transparentar, se observa que desde octubre existe un sitio web  específico para el proyecto de la Línea 3 del Tren Ligero: http://l3gdl.com. Esta página es “.com”, no “.gob”; y no dice quien es el responsable. Esto no es asunto menor. Pareciera que pretenden desvincularlo a una acción de gobierno o actores sin rostro; su contenido, estructura y presentación de contenidos da muestra de ser una “extensión” de sitio gubernamental.

De manera simultánea, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) cuenta con una sección sobre dicha línea de tren ligero (ver: http://goo.gl/pyKcgx), con información que resulta complementaria; en tanto, el sitio oficial de Siteur sólo cuenta con información genérica del proyecto y no envía o vincula a los sitios antes señalados (ver: http://goo.gl/uMSjG5 ).

Si se quiere “focalizar” la transparencia en este proyecto y evitar que el sitio sea un espacio meramente propagandístico, por lo anteriormente señalado, no estaría de más articular la información; evitar que se convierta en un mero receptorio de documentos técnicos que no dicen mucho a ciudadanos comunes; “traducir” el contenido (sin excluir los documentos de soporte) a un lenguaje ciudadano e incorporar de manera explícita a los actores empresariales que participan en este magno proyecto. 

 

Twitter: @jrubenalonsog