Articulista Invitada

No basta con rescatarlas si luego vamos a abandonarlas

A LOS 16 años, “Alondra” fue secuestrada y vendida a un narcotraficante en Morelos; cuando el Ejército la liberó, pese a que era víctima de trata, fue sentenciada a cinco años de cárcel en lugar de recibir atención

Hace unos días visitamos el Centro de Ejecución de Medidas Privativas de la Libertad para Adolescentes (Cempla) en Morelos. Gracias a Lucero Benítez, titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHEM), pudimos organizar un baile de "Un billón de pie" para las jóvenes que ahí se encuentran.

Como parte del evento, una superviviente de la trata de personas les compartió su testimonio, después del cual una joven se acercó a nosotros.

Para cuidar su identidad la llamaremos "Alondra". Tiene 20 años. Creció en condiciones de pobreza. En su hogar había violencia y desintegración familiar.

Una vez, cuando tenía 16 años, salió con unos amigos a emborracharse. En una tienda de conveniencia se encontraron con dos hombres vestidos de negro que iban en una camioneta.

Estos hombres la subieron a su vehículo; ella estaba muy ebria y no puso mayor resistencia. Sin embargo, se asustó en cuanto vio que dentro de la camioneta iban otras tres chicas muertas de miedo.

Las llevaron a una casa y las pusieron a dar vueltas en una habitación para revisarlas, tal y como lo hacían los vendedores de esclavos africanos hace siglos. Las inspeccionaron como mercancía.

Después, "Alondra" fue vendida a un narcotraficante. Éste la presumía como si fuera un trofeo de cacería. Para él, "Alondra" no era más que una mercancía humana.

Cuando el Ejército capturó al narcotraficante, "Alondra" se emocionó: creyó que había terminado el infierno. La joven declaró todos los hechos a las autoridades, quienes la trasladaron al tutelar de menores.

Pensó que las autoridades intentaban protegerla y que su estancia en el Cempla sería corta, pero no fue así. Pese a que "Alondra" había sido víctima de trata, fue acusada y sentenciada a cinco años en el tutelar de menores, de los cuales cuatro ya han transcurrido.

Y aunque diferentes instituciones y organizaciones, entre ellas la CDHEM, han abogado por ella, la insensibilidad de algunas autoridades que desconocen el delito de trata ha impedido que recupere su libertad.

Alondra ha intentado quitarse la vida en varias ocasiones. Se hacía cortadas en los brazos porque pensaba que la vida no valía la pena. Le prometí que haríamos todo lo que estuviera en nuestras manos para ayudarla; salí del Cempla con un nudo en la garganta y mis ojos llenos de lágrimas.

La pobreza y violencia en su hogar vulneró a "Alondra" cuando era una niña, después fue vendida y esclavizada, y cuando la rescataron de su captor, fue privada de su libertad como una delincuente. Su caso nos hace preguntarnos: ¿cuántas víctimas podrían estar en la cárcel injustamente?

La situación en Morelos es grave en cuanto a trata de personas. Los cuatro tratómetros se encuentran en rojo. Esto quiere decir que la entidad no tiene sentencias condenatorias, no ha armonizado leyes locales con la general, no ha realizado suficientes campañas de prevención y tampoco cuenta con refugios especializados para las víctimas de este delito.

La falta de acciones por parte de este gobierno se traduce en una vida menos segura para los morelenses. Esta inacción permite que sucedan casos como el de "Alondra", donde a una víctima, a la que se le debió ofrecer atención médica, psicológica y jurídica, se le condenó como cómplice de sus victimarios. No es posible que un gobierno atente contra los derechos de una víctima que en principio debe proteger.

Este 8 de marzo pensé en "Alondra". Este día conmemoramos el Día Internacional de la Mujer y recordamos los derechos que las mujeres hemos conquistado y los retos que enfrentamos para alcanzar la equidad de género.

Pensé en la gran deuda que aún tenemos todos, hombres y mujeres, con personas como "Alondra", quienes han sido vulneradas y lastimadas una y otra vez.

En el contexto del Día Internacional de la Mujer, diferentes instituciones y medios informaron sobre lo difícil que es vivir como mujer en México. Cada día siete mujeres son asesinadas. La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares del Inegi revela que dos de cada tres mujeres son violentadas. A estas cifras hay que añadir que 80 por ciento de las víctimas de trata son niñas y mujeres.

No basta con rescatar a las víctimas si después vamos a abandonarlas. No basta rescatar a las víctimas si después gobierno y sociedad civil vamos a señalarlas con desprecio. Necesitamos autoridades sensibles que puedan identificar a las víctimas, hacerles justicia y canalizarlas a los refugios adecuados. Necesitamos refugios con modelos que las reintegren exitosamente a la sociedad.

Necesitamos una sociedad que reconozca su responsabilidad con los más necesitados, que no crea que las víctimas tienen la culpa de lo que les pasó, que no tenga miedo de decir que las personas no somos mercancía.

En la Comisión Unidos contra la Trata trabajamos para que esto suceda. Desde hace unos años, participamos en el movimiento internacional "Un billón de pie", que busca generar un cambio cultural para terminar con la violencia hacia la mujer.

Este año, Eve Ensler, la creadora de Los monólogos de la vagina y de este movimiento, nos acompañó en dos grandes eventos. El primero se realizó el 4 de marzo en Chetumal, donde 7 mil personas se reunieron para bailar "Rompe las cadenas", tema oficial de "Un billón de pie".

El segundo tuvo lugar al día siguiente en el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, donde Manoella Torres y la Sonora Dinamita de Lucho Argáin hicieron bailar a los participantes.

Este año 27 estados se unieron a "Un billón de pie". Esto nos da esperanzas y nos hace creer en las palabras de Eve, quien ha viajado por el mundo para buscar la paz y la libertad en los cuerpos y las mentes de las mujeres. También creemos que "el mundo se está levantando".

Gracias al gobernador Roberto Borge y al jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, así como a Jacqueline L'Hoist, titular de Copred-CdMx. Sin autoridades comprometidas como ellos sería imposible avanzar en el combate a la trata de personas.

También agradecemos a las miles de personas que decidieron manifestarse de forma pacífica por un mundo sin violencia de género.

¿Cómo conmemorar el Día Internacional de la Mujer? La mejor forma de hacerlo es seguir luchando por los sueños de todas esas mujeres y todos esos hombres que imaginaron un mundo más equitativo para nosotros.

Por eso exigimos justicia para "Alondra". Exigimos que su caso sea investigado, que sea puesta en libertad, que se le ofrezca la atención a la que tiene derecho y que le sea reparado el daño.

Exigimos que las autoridades de todos los estados que no tienen sentencias, ni refugios ni víctimas rescatadas, que tampoco han armonizado sus leyes locales con la Ley General contra la Trata, no sean ya cómplices por negligencia u omisión de los tratantes. Somos varias las organizaciones de la sociedad civil dispuestas a donar nuestro trabajo para cambiar esta realidad.

Hemos dados pasos firmes para conseguir la equidad de género, pero aún quedan muchos retos que enfrentar. Miles de mujeres son esclavizadas en nuestro país.

Mientras se cometa violencia contra ellas, ninguna persona, sea hombre o mujer, podrá estar segura. Mientras existan esclavos, nuestra nación no conocerá el verdadero significado de la libertad. Luchar por las víctimas es luchar por todos.

Querido lector, recuerda que puedes denunciar trata al 01800 5533000. ¡Tú también levántate contra la esclavitud! ¡Exige con nosotros
#JusticiaParaAlondra! 


*Presidenta de la Comisión Unidos contra la Trata AC.
Twitter: @rosiorozco