Género en su tinta

Lo inútil de la penalización del aborto

En un Estado de Derecho el aborto  debe atenderse a partir de política públicas con el objetivo de  mejorar la salud reproductiva de las mujeres y no a través de medidas inquisitorias que la condenen. La penalización del aborto se ha convertido en un obstáculo para la definición de una política pública que atienda el aborto inducido pues hasta ahora no ha desincentivado su práctica pero sí ha pasado a ser un factor de muerte materna. De acuerdo con un estudio de El Colegio de México y el Instituto Gutmacher, para 2006 hubo 875 mil abortos inducidos y la tasa de abortos fue de 33 por cada 1000 mujeres de 15 a 44 años, superior en más de 30 por ciento a la tasa de 25 por cada 1000 mujeres de 1990.Las mujeres que por alguna razón no desean llevar a término un embarazo, recurren al aborto por sus propios medios, poniendo en riesgo su vida. Cuando producto de un aborto inducido por medios propios la vida de la mujer se pone en riesgo, lo debe de afrontar sola pues el código penal considera sanciones no solo para ella sino también para quienes la ayuden, entre ellos los médicos. La penalización del aborto propicia además una paternidad irresponsable en la medida en que solo contempla sanciones para las mujeres. Históricamentela ley ha deslindado al hombre de su responsabilidad de procrear, de hecho una legislación civil ya derogada obligaba a que los “hijos naturales” llevaran el apellido de la madre  perono el del padre si éste no reconocía al hijo. La penalización es también una ley discriminatoria pues se aplica haciendo una distinción entre  mujeres pobres y mujeres con posibilidades económicas. Son las primeras las no pueden accedera un servicio médico privado para realizarse un aborto, y son también las que no pueden aludir las responsabilidades legales y el estigma social. La clandestinidad del aborto evita tener datos ciertos, con lo cual el conocimiento a este problema solo es aproximado. Sin datos confiables no se pueden tener elementos para una política pública orientada a la salud reproductiva de las mujeres. Ningún estado que tenga penalizado el aborto va a lograr reducir sustancialmente la mortalidad materna. De continuar penalizado el aborto en Coahuila, este estado seguirá aportando su cuota mortal a la cantidad de mujeres que mueren en México por complicaciones de aborto inducido, con lo cual seguiremos estando dentro de los países que no tienen una política adecuada para la salud de las mujeres.