Género en su tinta

LX Legislatura: ¿igualdad sin pluralidad?

Con 9 mujeres diputadas de un total de 25 representantes,  la LX Legislatura del Congreso de Coahuila se alza como la primera en que las mujeres alcanzan –y rebasan- el umbral mínimo de representación de 30%, considerado como el mínimo tolerable para la representación política de minorías (aunque las mujeres son una mayoría con trato de minoría). También es la primera legislatura en el que el PRI llevará mujeres al poder de acuerdo a su desempeño electoral, pues aunque es el partido que más votos obtiene es también el partido que menos mujeres lleva al poder. A nivel local, la actual legislatura muestra el lugar que el PRI da a las mujeres pues casi todos los cargos propietarios fueron para hombres dejando a las mujeres las suplencias. Además, en las elecciones federales de 2012 el PRI fue el partido que más candidatos hombres tuvo que sustituir pues no cumplía con el porcentaje de género. Para esta mayor presencia femenina han sido determinantes los acontecimientos de los últimos tres años, por un lado la sentencia 12624 del TEPJF que obligó a los partidos políticos a cumplir con la cuota de género en las elecciones federales de 2012, y por otro la reforma constitucional en materia de Derechos Humanos, lo que facilitó la reforma electoral donde finalmente se estableció la paridad en las candidaturas de senadores y diputados federales y locales. Con el actual 36% de mujeres en el congreso Coahuila deja el pobre lugar que ocupaba en el escenario nacional con apenas 12 por ciento de presencia femenina y da un paso importante en la reducción de la brecha de género en la participación política. No obstante, no hay que ser triunfalistas, pues un 36 por ciento está lejano aún del más del 50% que representan las mujeres en la población. Mención aparte merece el hecho de que todas las diputadas provengan del PRI –y en general casi todos los diputados-  pues este hecho limita las vías de acceso al poder a un solo partido político, irónicamente cuando más partidos hay. Algo tendremos que hacer para mejorar el sistema electoral local que por ahora no permite  traducir la voluntad de electorado en una adecuada representación política. 


rosario.varela@uadec.edu.mx